En su segundo informe de actividades, el rector de la Ibero Puebla, Fernando Fernández Font, criticó la situación de los derechos humanos en Puebla, donde el gobierno estatal no cumple con las recomendaciones de la CNDH en el caso de San Bernardino Chalchihuapan. 
Además, el académico reprobó la aprobación de la ley anti-independientes y mostró su preocupación por el aumento de los casos de asesinatos en contra de mujeres por su condición de género, 240 del 2010 a la fecha. 
En la parte final de su informe, el académico y religioso abordó la coyuntura estatal ante representantes de distintos sectores de la sociedad: “Lamentamos que Puebla esté ubicada como el estado con mayores represiones a los movimientos sociales y actores independientes.”
Pero la apelación del rector de la Ibero fue mucho más allá de la denuncia social. Fernández Font resaltó en el auditorio Ignacio Ellacurría la apatía y la indiferencia de la sociedad —además de la violencia estructural—  señalando que del 2010 a la fecha se han registrado 240 feminicidios pero solamente ha habido una sentencia y únicamente se han realizado 7 averiguaciones previas. 
El académico tampoco perdió la oportunidad para exhibir la política impulsada desde la administración estatal para frenar la participación ciudadana al tiempo que aumenta la pobreza en la entidad al referirse a los candados en contra de candidaturas independientes la que calificó como:  “una ley para obstaculizar a las candidaturas independientes”, aprobada por el Congreso local.
Fernández Font hizo un recuento de las actividades académicas en el campus universitario, el mejoramiento de la calidad académica de programas de estudio y la participación de la comunidad universitaria jesuita en actividades académicas internacionales.
El rector jesuita trasladó la preocupación de la educación transformadora jesuita dentro del contexto nacional y local por lo que abordó el papel de la universidad en su denuncia de los excesos del poder y las violaciones cometidas a los derechos humanos: 
“La congruencia ha tenido costos, pero hemos sido fieles a nuestro lema: La verdad nos hará libres”.
Fernando Fernández Font advirtió que en la actualidad “los sofismas dominan el discurso oficial tanto en temas políticos como en los educativos:”
El rector advirtió que mientras la verdad camina en un sentido la verdad oficial lo hace por otro lado. 
Acorde con la ideología de la orden de Jesús, Fernando Fernández Font, advirtió que “Mientras otras instituciones sociales enfrentan el descrédito, las universidades son dignas de respeto por su trabajo”.
Al referirse al trabajo de las universidad como centros de formación de una generación de jóvenes críticos y reflexivos, el rector de la Universidad Iberoamericana de Puebla, cuestionó “¿Qué tipo de universidad responde a la sociedad actual?”, pregunta que se realizan las instituciones de educación de la orden de Jesús. 
De manera profética, Fernando Fernández Font planteó que las universidades jesuitas se definen al elegir de qué lado se colocan: “La Universidad está en medio de luchas y debe definir de qué lado juega con qué actores se identifica o se confronta”.
Y recordó que la congregación jesuita ha llamado a la defensa de los excluidos y a denunciar las estructuras humanas de opresión y de injusticia. 
Para Fernández Font las universidades son importantes en la vida social pero cuando éstas se definen a favor de los excluidos y buscan formar estudiantes líderes, comprometidos con la justicia y no haciendo del dinero un valor, entonces se vuelven imprescindibles. 
El rector de la Ibero rechazó la creencia de que las universidades son atemporales y sin historia. Para Fernández Font la educación no se da en un vacío socio-político: “Tomar plena conciencia del ser histórico es caer en cuenta que el acto educativo se realiza en un contexto socio-político”.
El rector de la Ibero Puebla advirtió de que a pesar de que existe un discurso a favor de los derechos humanos muchas veces estos simplemente se violan.
Al informe del rector de la universidad jesuita acudieron funcionarios educativos de otras instituciones académicas, como rector de la UPAEP, Emilio José Baños Ardavín; y líderes de las cámaras empresariales como Fernando Treviño. En representación del gobernador de Puebla, acudió su esposa, Martha Erika Alonso. 
De manera auto-reflexiva, el rector de la Ibero afirmó que la institución educativa ha conservado un perfil crítico a pesar de los costos que esto le ha generado: “La congruencia ha tenido costos”, señaló Fernando Fernández Font pero señaló que la universidad jesuita ha sido apegada al ideal evangélico de que solamente la verdad hará libres a los hombres.
Ante un auditorio conformado por representantes de otras instituciones de educación, miembros de la comunidad académica de la Ibero, Fernando Fernández Font advirtió sobre los retrocesos en derechos políticos, transparencia y derechos humanos. 
El contexto nacional
En la parte final de su informe el rector de la Ibero Puebla abordó los temas de la censura y de la corrupción de la clase política. 
“Un país como el nuestro no puede respaldar la censura”, dijo el rector de la Ibero.
El rector de la universidad jesuita advirtió del riesgo que se corre con la persecución a los activistas y defensores de los derechos humanos ya que los actores sociales han sido criminalizados en un contexto de total impunidad lo que no permite promover la justicia de forma libre.
Fernández Font citó el caso del padre Alejandro Solalinde y otros religiosos que defienden los derechos humanos como el obispo Raúl Vera, del dominico Miguel Concha, el P. Alejandro Solalinde, el P. Pedro Pantoja.
Fernández Font también señaló los riesgos del estancamiento económico. 
Las mayorías han sido ignoradas hay un menor crecimiento y un estancamiento económico.