Luis Alberto Sosa Vázquez, padre de José María Sosa Álvarez, consignado en el Cereso de San Miguel por falsedad en declaraciones judiciales en relación con la desaparición y aun presunta muerte de Paulina Camargo Limón, se "lavó las manos". En conferencia de prensa, dijo que no sabía que su hijo tenía novia, ni que estaba embarazada ni que había desaparecido.
En una sola llamada se enteró de todo. Su hijo le dijo que tenía novia, que ésta tenía cuatro meses y medio de embarazo y que había desaparecido, todo esto se lo confesó tras decirle que había acudido a la Procuraduría General de Justicia (PGJ) para acompañar a los padres de Paulina a denunciar su desaparición, y quedó detenido.
Acompañado del abogado defensor de José María, "Chema", Agustín Gracia García, quien también es maestro de tae kwon do, Luis Alberto denunció que su hijo fue torturado durante una hora, que un agente ministerial le dio una cachetada y otro un golpe en la cabeza, y que luego dos agentes lo llevaron de brazos a otro cuarto. 
Además, que lo amarraron de pies y manos utilizando vendas, y que le pusieron una capucha en la cabeza y lo sentaron para arrojarle agua en la cabeza, para que se asfixiara; hasta vomitó, dice, y después firmó una confesión que no es la que lo mantiene como interno del penal de San Miguel. 
La confesión es en el sentido de que el martes 25 de agosto, cuando desapareció Paulina Camargo Limón, de la que se refiere de manera despectiva cómo "señora", entre las 18 y 20 horas, la llevó a su departamento en La Margarita, la golpeó y, tras asesinarla, la fue a tirar a un contenedor de basura.
Agustín García Gracia deja una duda cuando dice que en ese departamento Paulina le hizo una confesión a Chema, pero no termina la frase porque considera que esto es para la "estrategia" de su defensa.
Al final, esa confesión, que de manera oficial no se ha reconocido por parte de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), no fue la causa por la que José María, "El Chema", fue consignado, sino porque dio cuatro versiones diferentes del mismo caso, aunque el padre de este hombre de 19 años de edad dice que "las versiones fueron las mismas, pero con distintas palabras".
Las quejas principales del caso de la desaparición de Paulina, de 18 años de edad, con 18 semanas de embarazo, es que cuando "Chema" fue interrogado por el Ministerio Público no le permitieron tener un abogado de confianza, que desde el martes hasta el sábado no le permitían descansar ni comer, y que cuando ya tenía abogado defensor entonces anunciaron que lo iban a consignar por falsear declaraciones, pero no le permitieron el pago de una fianza como corresponde, al tratarse de un delito "no grave”.‎
El departamento del "Chema" ha sido registrado durante cuatro días por peritos de la PGJ, la última vez fue la noche de lunes, y terminó la madrugada del martes.‎
José María y su abogado anunciaron que van a denunciar ante la Fiscalía de servidores públicos al procurador general de Justicia y a quienes resulten responsables por la tortura y detención de su hijo. "El Chema", al momento de rendir declaración preparatoria ante el juez de lo penal, se reservó su derecho a declarar por la desaparición de Paulina.