Decenas de manifestaciones, protestas, plantones, cierre de calles, foros, falta de permisos oficiales y hasta expresiones religiosas, no han podido frenar la guerra entre activistas y autoridades en los trabajos alrededor de la Pirámide de Cholula.

Justamente el 3 de septiembre de 2014, en sesión de cabildo del ayuntamiento de San Pedro Cholula, empezó el desistimiento de autoridades de este municipio en expropiar terrenos.

Finalmente el ayuntamiento presidido por José Juan Espinosa, se limpió las manos y dio la razón a la ciudadanía.

Todo lo contrario ocurrió con su vecino el ayuntamiento de San Andrés Cholula, donde el edil Leoncio Paisano, arremetió con todo contra los pobladores, al grado de mantener dos en prisión.

En este municipio se han expropiado terrenos cercanos a la pirámide, donde ya se iniciaron trabajos del llamado parque de las Siete Culturas, pero casualmente la residencia particular de Leoncio Paisano, que está en la zona, no se tocó.

A lo largo de un año de movilizaciones, hasta la imagen de la Virgen de los Remedios ha sido utilizada para mostrar la importancia religiosa que hay para los cholultecas la zona, pero de nada ha servido. 

Adios a la tranquilidad

“Hay pastos, tranquilidad flores y mucha gente, hay procesiones subiendo a la iglesia todo el tiempo. Así estamos acostumbrados, a ser libres”, expresó  hace justamente un año, Adán Xicale.

Unas semanas después, sería detenido durante un plantón a las afueras de la presidencia municipal de San Andrés Cholula, sin que hasta la fecha pueda salir de prisión.

“Aquí queremos o reservar cultura y tradiciones”, fueron tal vez las palabras que molestaron para el proyecto que mantiene en vilo y zozobra a Cholula.

Por su parte, José Medina,  vaticinó que el movimiento crecería:

“El movimiento ya no es de una sola persona o grupo, ahora de somos todos los ciudadanos dignos de toda Cholula”, dijo al refutar lo que se ha mencionado que se dignificara la zona, lo que no están de acuerdo.

“Nos oponemos a que sea considerada (la zona) como un producto turístico, cuando es mucho más allá, es religioso, histórico, de nuestros ancestros, es nuestra vida, y la cultura es primero.

Adán Xicale, desde entonces encabezó la batalla legal en tribunales federales, tras la ilegal la toma de los predios.

Crónica de un engaño

Unos días antes, a finales de agosto de 2014 el presidente municipal de San Andrés Cholula, Leoncio Paisano Arias, firmó un acta en la que se comprometió a rechazar el proyecto del Parque de las Siete Culturas, luego de que manifestantes lo acorralaran.

Junto con sus quince regidores del ayuntamiento sanandreseño, prometió que realizará un cabildo abierto para que se echen abajo dicho proyecto, emprendido.

Este cabildo jamás se llevó a cabo.

El martes 26 de agosto de 2014, vecinos y activistas literalmente echaron abajo el intento de expropiación de más de 17 hectáreas de predios en la zona de la pirámide de Cholula, mediante una protesta al derribar mallas colocadas por autoridades del gobierno de Puebla.

Habitantes cercanos a la zona arqueológica de este municipio, con fama a nivel internacional, fueron sorprendidos por notarios y autoridades de la Secretaría General de Gobierno acompañados por elementos de la Policía Estatal.

De manera inmediata fueron colocadas decenas de metros de malla de alambre de acero en distintos predios ubicados a unos cuantos metros de la zona que abarca a San Andrés Cholula, todo sin previo aviso según los vecinos.

De este modo decenas de personas se quedaron de un momento a otro sin lugar donde vivir, mientras que a las autoridades informaban “de buen modo” que les daban permiso de sacar sus cosas de las casas.

Se trata en su mayoría de algunas viviendas de personas de escasos recursos y terrenos que por décadas han sido dueños, lo que generó inmediatamente una movilización de activistas y vecinos afectados para evitar la estrategia de desalojo.

María del Carmen Guevara Espinoza, vecina del lugar en llanto explicó a Intolerancia Diario sobre cómo fue despojada de su vivienda sin saber a dónde iba a ir.

A los pocos minutos la mujer de edad avanzada sufrió un colapso que tuvo que ser llevada en un automóvil particular en brazos a un hospital totalmente inconsciente.

Inmediatamente se organizaron y luego de entablar una plática infructuosa con algunos de los enviados del gobierno del estado, empezaron con sus propias manos a desmontar las mallas que estaban colocando los trabajadores.

Ante la mirada atónita e impotente de algunas células de la policía estatal, los vecinos empezaron a enrollar las decanas de metros de malla de acero, y quitar los postes que ya se habían colocado en los terrenos.

Así fue el inicio de la protesta, movilización civil que duró más de tres horas en la que se hicieron desde diversas marchas por las calles cholultecas, hasta la quema de sombrillas que se utilizaron en la campaña del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas en 2010.

Las protestas terminaron en las oficinas del ayuntamiento de San Andrés Cholula, además de que la casa del presidente Leoncio Paisano quedó enmallada como señal de que no permitirán ninguna obra en la zona histórica, “cueste lo que cueste”, sentenciaron.

Por medio de un comunicado el gobierno estatal confirmó que se llevó a cabo el procedimiento de expropiación de 17 predios que se encuentran ubicados en la zona típica de las dos Cholulas.

“(…)  que servirán para establecer un parque que proteja la identidad y la cultura de la zona”.

Asimismo el ayuntamiento de San Andrés Cholula defendió la ejecución del decreto expropiatorio al señalar la declaratoria de Utilidad Pública sobre una superficie de 36 mil 215.91 metros cuadrados junto a la pirámide.

“En todo momento la autoridad municipal ha observado a cabalidad las normas consagradas por la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos, Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Puebla, la Ley de Expropiación para el Estado y nuestra Ley Orgánica Municipal”.

En los predios que se intentaron expropiar se planea instalar un corredor turístico, cultural, deportivo y artesanal, conocido como el Parque de las 7 Culturas, el cual se prevé ligar a una ruta de Tren Turístico entre la ciudad de Puebla y Cholula.

Finalmente los vecinos acordaron montar guardias en los predios para notificarse inmediatamente en caso de que regresen los elementos policiacos, mientras esperaban presentar un juicio de amparo para frenar jurídicamente la expropiación.