Con la ayuda de un bebé simulador que siente hambre, frío, llora y al que hay que cambiarle de pañal, cargarlo de manera correcta y sacarle los gases, 10 parejas de estudiantes del bachillerato de Atzitzihuacán vivirán la experiencia de cuidar un bebé y, al mismo tiempo, realizar sus actividades como estudiar y trabajar. Este programa tiene el objetivo de crear una cultura de prevención y atención integral de embarazos no planeados en adolescentes, dio a conocer la alcaldesa Maricela Ramos Jiménez.

En entrevista, Maricela Ramos indicó que aproximadamente en Atzitzihuacán hay poco más de 20 mil habitantes y, de este número, alrededor del 50 por ciento son mujeres de las cuales la mitad son féminas de entre los 12 y 18 años de edad, en donde se detectó que el problema de embarazos no deseados en adolescentes va en aumento.

“Existen alrededor de 900 jóvenes y la tercera parte se convierten en padres, en su mayoría son embarazos no deseados; ante esta situación, es necesario brindar información sobre una educación sexual, debe existir una comunicación familia efectiva, entre otros factores que nos permitan hacerle frente a este problema”, expuso.

Agregó que la mayoría de los hombres en edad productiva optan por viajar al país vecino para obtener ingresos económicos que permitan sacar adelante a sus familias, dejando a la mujer sola al cuidado de los hijos y su educación.

Es por ello, insistió, el interés de crear conciencia entre los adolescentes sobre los riesgos de un embarazo y la responsabilidad que implica traer a un hijo al mundo. “Estamos implementando este programa basado en darles 10 bebes robots o simuladores a igual número de parejas de estudiantes; estos bebés simuladores lloran, se deben atender, dar de comer, cambiar de pañal y toda una serie de actividades como si fuera un bebé normal”.

El número

Agregó que el programa de Bebés Simuladores, por el momento, sólo contempla 10 parejas, sin embargo, se solicitará que la ampliación de dicho programa para que se ejecute en las escuelas de las comunidades.

A su vez, señaló que pese a que INEGI no tiene un dato exacto de los números de mujeres adolescentes embarazadas, el equipo de Desarrollo Social Municipal se encuentra realizando sus propios censos, en donde se detectó que el principal problema que lleva a los embarazos no deseados es la falta de información, de acceso a los métodos anticonceptivos o de acercamiento para que los padres no se enteren que ya tienen una vida sexual activa.

“Las pláticas con los padres de familia son parte fundamental para lograr crear conciencia entre nuestros jóvenes adolescentes, no podemos decirles a los hijos que no tengan relaciones sexuales cuando ya lo hacen, es enseñarles a evitar embarazos no deseados, enseñarles a evitar cualquier tipo de enfermedades y sobre todo saber que pueden platicarlo con la gente cercana y con la información adecuada”.

Finalmente, Maricela Ramos reconoció la gestión que llevó a cabo con las regidurías de Grupos Vulnerables y de Educación para lograr atraer este programa que será de beneficio e impacto para cientos de adolescentes estudiantes.

Cita
“Estamos implementando este programa basado en darles 10 bebes robots o simuladores a igual número de parejas de estudiantes; estos bebés simuladores lloran, se deben atender, dar de comer, cambiar de pañal y toda una serie de actividades como si fuera un bebé normal.”