Zhengzhou, capital de la provincia central china de Henan, ha promulgado regulaciones para prohibir completamente los fuegos artificiales en sus cinco distritos administrativos y cuatro zonas de desarrollo a partir del 1 de enero.

A aquellos que violen las reglas se les impondrán multas de hasta 500 yuanes (80 dólares). La producción, la venta y el depósito de fuegos artificiales también quedan prohibidos.

La municipalidad de Shanghai ha impuesto una prohibición similar en el área que queda dentro del anillo de circunvalación exterior desde el 1 de enero. Un hombre fue multado con 100 yuanes por prender petardos en una plaza en el centro de la ciudad el día de Año Nuevo.

Los fuegos artificiales, con componentes de carbón y azufre y químicos tóxicos, pueden afectar severamente al índice de calidad del aire y son una importante causa de incendios. Se registraron 225 fuegos el 3 de marzo del año pasado en Zhengzhou, durante la celebración del Festival de las Linternas.