Aunque para el gobierno estatal son casos “cerrados” y no reconocen las cifras difundidas por organizaciones de protección a los derechos de las mujeres, para los legisladores federales, Omar Ortega y Araceli Saucedo, en Puebla en los últimos 3 años se han cometido 164 feminicidios, la mayoría de ellos contra mujeres embarazadas, víctimas de sus propias parejas masculinas.

El diputado Omar Ortega Álvarez y la diputada Araceli Saucedo, presentaron en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión un exhorto para que las autoridades estatales realicen un diagnóstico sobre los feminicidios en Puebla y dejen de ignorarlos.

Los legisladores dijeron que en Puebla los feminicidios representan la corrupción e indiferencia de la justicia local: “Estos crímenes contra las mujeres se ejecutan en el marco de la complicidad, corrupción e indiferencia del sistema de procuración e impartición de justicia del estado de Puebla.”

Los diputados del PRD recordaron en la máxima tribuna legislativa los asesinatos de Olga Nayely Sosa Romero y de Paulina Camargo Limón.

En el caso de Paulina Camargo Limón quien, a sus 19 años y con 18 semanas de embarazo, fue asesinada por su novio José María Sosa Álvarez, hasta el momento está en calidad de desaparecida, aunque existe la confesión del presunto responsable quien declaró haber arrojado el cadáver a un contenedor de basura, señalaron los legisladores del partido del Sol Azteca.

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El exhorto está dirigido a los titulares de la Secretaría de Seguridad Pública, la Procuraduría General de Justicia y de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Puebla,para que elaboren un diagnóstico sobre feminicidios en la entidad, para llevar a cabo estrategias de prevención, investigación y sanción de dichos crímenes.

Omar Ortega Álvarez, presentó un punto de acuerdo en San Lázaro en el cual se exhorta al Tribunal Superior de Justicia de Puebla, a través del Juzgado 8o. de lo Penal de la misma entidad, a que emita sin dilación una sentencia acorde con los derechos humanos de las mujeres reconocidos por el orden jurídico nacional y los tratados internacionales, en el caso del asesinato de Olga Nayely Sosa Romero.

Ese caso, añadió el también dirigente el PRD en el estado de México, se suma al de Paulina Camargo Limón, quien a sus 19 años y con 18 semanas de embarazo, fue asesinada por su novio José María Sosa Álvarez.

En el primero de los casos, Olga Nayely Sosa Romero fue asesinada por su esposo Moisés Torres López, quien confesó el asesinato después de haber caído en contradicciones ante agentes de la policía ministerial de Puebla.

El legislador dijo que el día de los hechos, Torres golpeó a Olga con un marro en repetidas ocasiones hasta causarle la muerte, le sacó los órganos, descuartizó su cuerpo y machacó los huesos para después ir a quemar y enterrar todo en un paraje de Huaquechula, Puebla, en la comunidad de Soto y Gama, lugar en el que los restos fueron encontrados.

Es de señalar que el presunto homicida, ha interpuesto tres amparos que han sido rechazados y recientemente él amplió su declaración para alegar tortura, sin embargo, sigue aportando pruebas para que el proceso de instrucción no pueda cerrarse y no se le pueda dictar sentencia; no obstante, ya existe un auto de formal prisión por el delito de feminicidio contra él.

Aunado a lo anterior, Olga fue madre de una niña que ahora tiene cuatro años de edad. Los primeros en tener la custodia de la niña fueron los abuelos paternos tras un proceso envuelto en irregularidades que parecieron agudizarse por el lazo familiar existente entre el feminicida y el magistrado Manuel Nicolás Ríos Torres, tío de Moisés.

Ante esto, la familia de Olga Nayely, su hermana Alejandra Sosa Romero y su madre Argelia Romero Cinto, pasaron meses sin poder ver a la niña pero emprendieron una lucha legal por la que ahora comparten la custodia.

Por ello, en el Punto de Acuerdo también se exhorta al Tribunal Superior de Justicia de Puebla a que emita, a través del juzgado competente, la sentencia en donde se le conceda la patria potestad exclusiva de la hija de Olga Nayely Sosa Romero a Argelia Romero Cinto, la madre de ésta.

También se exhorta a la Procuraduría General de Justicia de Puebla, a continuar con las investigaciones sobre la participación de Moisés Torres Monroy, (padre el presunto homicida y quien al parecer le ayudó a borrar evidencias en la escena de los hechos) para conocer su grado de participación en el asesinato de Olga Nayely Sosa Romero, señalaron los legisladores del PRD.