El presidente Barack Obama, durante su último informe ante el Congreso la noche del martes 12 de enero, aseguró que seguirá impulsando el trabajo para el progreso en áreas que lo requieren, como “arreglar el quebrado sistema migratorio”.

En su discurso, el presidente de Estados Unidos llamó a la unidad del pueblo estadounidense tras considerar que “nuestro optimismo y trabajo ético, nuestro espíritu de descubrimiento e innovación y nuestra diversidad y compromiso del cumplimiento de la ley” son las fortalezas únicas de la nación.

Obama, sobre la migración, fue claro: “Los inmigrantes no son la razón por la que los salarios no han subido lo suficiente; esas decisiones son tomadas en las mesas directivas”.

También se refirió a Cuba, al señalar que la política de aislamiento “fracasó en la promoción de la democracia y nos puso atrás en América Latina. ¿Quieren consolidar nuestro liderazgo y credibilidad en el hemisferio? Reconozcan que la Guerra Fría terminó. Dejen el embargo”.

El discurso de una hora de duración incluyó referencias a la investigación médica, las nuevas energías, la política exterior y la seguridad nacional. “Estados Unidos de América es la nación más poderosa de la Tierra. Punto”, dijo.

Señaló que la prioridad debe ser la amenaza que representan ISIS y al Qaeda, “pero no puede parar allí. Aún sin ISIS, la inestabilidad continuará durante décadas en el Medio Oriente, Afganistán, Pakistán, partes de América Central, Africa y Asia”.

Añadió que algunos de esos lugares “pueden convertirse en refugios para nuevos grupos terroristas; otros caerán víctimas de un conflicto étnico o hambrunas, generando la próxima oleada de refugiados”.

Obama dijo que “el mundo nos mirará para que ayudemos a resolver estos problemas, y nuestra respuesta necesita ser más que hablar fuerte o pedir bombardeos masivos a civiles”.

En su alocución ante ambas cámaras del Congreso, Obama lanzó un llamado implícito a mantener a los demócratas en la Casa Blanca por un tercer mandato consecutivo y refiriéndose a los precandidatos republicanos, advirtió sobre “voces que nos llamarán a volver ser tribus, a culpar a ciudadanos que no lucen como nosotros o rezan como nosotros o votan como nosotros o tienen el mismo origen”.