El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, ordenó a 14 nuevos sacerdotes de la diócesis capitalina, a los que llamó a recurrir siempre al auxilio de Dios y de Jesúcristo, para llevar a cabo su misión de acuerdo al mandato de la iglesia.

Dijo que la arquidiócesis, elige a estos 14 nuevos sacerdotes de la orden de los presbíteros, quienes se integran al servicio de la iglesia católica, "son ordenados presbíteros, por eso, conviene considerar el grado de ministerio que reciben, aunque en verdad todos participan en el sacerdocio de Cristo para el bautismo".

Sin embargo, apuntó, que Jesúcristo eligió a algunos discípulos que en la iglesia desempeñaran en nombre suyo, el oficio sacerdotal para el bien de los hombres, "Jesucristo envió a los apóstoles por el mundo, para continuar con la enseñanza del maestro, sacerdote y pastor, por medio de los sacerdotes y de los obispos".

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Dijo que Jesucristo, es el que nos muestra el rostro misericordioso del padre, por lo que escogió a obispos, presbíteros y diáconos, para que continuaran en su iglesia, su obra sacerdotal, "él es el único, el sumo pontífice, el verdadero, ustedes y nosotros apoyamos este sacerdocio".

Los presbíteros, dijo, son colaboradores de los obispos, por eso, son llamados al servicio del pueblo de Dios, porque los obispos son los sucesores de los apóstoles, los presbíteros colaboradores del orden sacerdotal y los diáconos están al servicio de la pastoral del obispo, sobre todo de la pastoral humana.

Estos 14 hermanos diáconos del seminario palafoxiano, dijo Sánchez Espinosa, son ordenados para el sacerdocio, en el orden de los presbíteros, para hacer las veces de Cristo, sacerdote y pastor, con quien la iglesia se edifica y crece.

Están aquí, agregó, para anunciar el evangelio, "deben realizar la función de enseñar en nombre de Cristo, el maestro, por eso, les pidió que transmitan con alegría la palabra de Dios que han recibido, que su enseñanza sea alimento para el pueblo de Dios".

Les corresponde, agregó, la función de santificar el nombre de Cristo, al pueblo santo de Dios, administrando los sacramentos y ofreciendo la eucaristía, aseveró Sánchez Espinosa, pero también les pidió que se esfuercen y procuren caminar en una vida nueva".

"Fueron elegidos entre los hombres y puestos al servicio de ellos, en el nombre de Dios, realicen con alegría el seminario de Dios, no buscando el interés de ustedes, sino de Jesucristo", aseveró, pero también dijo que permanezcan unidos con los obispos, con la iglesia y con el Papa, "bajo su dirección esfuércense en una sola familia".