Fernando Fernández Font, rector de la Universidad Iberoamericana Puebla acompañado del Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, José Ramón Cossío Díaz, y los académicos de la IBERO Puebla Juan Luis Hernández Avendaño, director del Departamento de Ciencias Sociales y el José Antonio Bretón Betanzos, coordinador de la Licenciatura en Derecho pusieron en marcha la segunda edición de esta Cátedra.

El Rector de la IBERO Puebla afirmó en su discurso que el objetivo de llevar a cabo un espacio de reflexión como éste, busca cumplir con una de las grandes aspiraciones de la Universidad que consta en poner en diálogo con la sociedad aspectos como la libertad, la igualdad, la democracia y por supuesto, la justicia.

“Este anhelo no se puede llevar a cabo si no logramos vincular a nuestros alumnos y académicos con las discusiones más allá de las aulas”.

Fernández Font subrayó que algunas veces pareciera que las Universidades estuvieran encerradas en sí mismas; pero en particular la IBERO Puebla ha pretendido abrirse a la ciudadanía.

“Es responsabilidad de la Universidad velar para que las intenciones legislativas pasen de una conceptualización abstracta a una realidad jurídica que permee en las instituciones”.

“Precisamos de un sistema que vea de cerca a las distintas conductas que han puesto en riesgo la seguridad social y ciudadana. Debemos garantizar la formación de una sociedad que aspire a más, a dar lo mejor de sí y que rechace enérgicamente las oportunidades que fomentan la discriminación o la corrupción”. Con estas palabras el rector Fernando Fernández hizo un llamado para hacernos cargo de la realidad a fin de afrontar los retos sociales en la búsqueda de un Estado verdaderamente democrático.

 

Juan Luis Hernández Avendaño, expresó que durante los últimos diez años la Suprema Corte de Justicia ha sido un factor fundamental en el avance por los Derechos Humanos, dando mayores resultados que los ejecutivos federales y estatales. También mencionó que los mexicanos aún siguen esperando que las buenas o malas noticias provengan de los presidentes y gobernadores.

Hernández Avendaño apuntó que el Derecho debe ser una respuesta eficaz a los problemas y desafíos que enfrenta el país. Indicó que en México 9 de cada 10 delitos no se denuncian, por lo cual las escuelas especializadas deben formal profesionales que estén a la altura de las circunstancias que los tiempos exigen.

Formalizar la realidad es la labor de juristas y abogados. Así lo mencionó  José Ramón Cossío Díaz durante su participación. En donde además resaltó la importancia de apoyarse en instituciones u organismos especializados en ciencias que no son del dominio de los practicantes del Derecho.

Los constantes cambios en la ciencia, salud, educación y relaciones sociales obligan a los jueces a salir y buscar información para entender los nuevos casos de los que son responsables. Cossío Díaz señaló que los encargados de impartir la justicia no son expertos en todo, por lo cual deben asesorarse y construir nuevas herramientas para hacer más eficiente su labor.

Finalmente el Ministro recordó a los presentes la importancia de las normas jurídicas, pues éstas proporcionan formalidad a nuestro día a día. Reconocer un hijo, una propiedad o exigir nuestros derechos son actividades primordiales de quienes trabajan con las leyes. Por lo cual la sociedad no puede dejar de exigir su correcto uso ni la constante preparación de quienes ejercen el Derecho.