Luego de darse a conocer los retratos hablados de los dos presuntos delincuentes que sustrajeron el pasado martes al menor Mario Sepúlveda Moreno, los padres del infante e integrantes de la sociedad civil realizaron en la zona de Plaza Dorada el reparto de volantes para solicitar el apoyo con el fin de que sean localizados.

 


 

El  pasado viernes, peritos especializados en dibujo elaboraron retratos fisonómico-descriptivos de los dos sujetos que robaron al menor a partir de los datos que proporcionó la mamá, Grisel Moreno y un testigo que se encontraba en el lugar del asalto, mismos que fueron reproducidos en volantes para repartirlos entre los poblanos.

De acuerdo a los datos proporcionados por la madre, los presuntos delincuentes que sustrajeron al menor usaban gafas e ingresaron al sitio en el que laboran los progenitores del Mario, que se ubica en la autopista Puebla-Orizaba, kilómetro 134+300, colonia Chachapa, Puebla, donde amagaron al personal.

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La respuesta de la gente, tanto automovilistas como peatones, fue positiva al aceptar el documento y observar a las dos personas.

La descripción de uno de los sujetos corresponde al de un hombre de 40 años de edad aproximadamente, que usaba un chaleco verde, nivel socioeconómico medio bajo, 1.60 metros de estatura, delgado, moreno y como señas particulares tenía  dientes grandes, así como piel maltratada con arrugas en las mejillas y acné.

Con respecto a la segunda persona, se establece que se trata de un hombre de 40 años de edad aproximadamente, que portaba un chaleco naranja, y tiene 1.60 metros de estatura, robusto, apiñonado, nariz mediana, boca mediana, mentón redondo.

La fiscalía general informó que además de los retratos, se ha realizado investigación forense a partir de inspecciones en el lugar y análisis de videos de cámaras de vigilancia de la zona y de terminales de autobuses. Asimismo, se recabaron testimonios inmediatos y se continúa con entrevistas de personas que estuvieron en el lugar de los hechos.

Mientras Grisel Moreno, la madre del menor de nueve meses, Mario Sepúlveda Moreno, ofreció a quienes se llevaron a su hijo no presentar ninguna denuncia ya que solo quiere volver a tenerlo en sus brazos.

Insistió en el mensaje para los captores a quienes dijo que si se lo entregan no va a presentar ninguna denuncia en su contra y los perdonará, ya que lo único que quiere es verlo y tratar de olvidar la pesadilla que ha vivido junto con su esposo.

Grisel Moreno informó que el pasado lunes llevó a su hijo al trabajo, quien se encontraba dentro de la carreola, cuando dos sujetos llegaron a las oficinas apenas pasado el mediodía.

Dijo que le preguntaron por  el precio de la maquinaria, cuando ella preguntó ¿cuál maquinaría?, uno de ellos respondió “la grande”, y al voltear, uno de ellos sacó una pistola para apuntarle.

Comentó que su compañero, al percatarse de la situación, se quedó paralizado mientras otro delincuente le ordenó que dejara el celular y las llaves en la mesa.

En cuestión de minutos los pusieron de cara al piso. Ya maniatados escuchó por última vez el llanto del bebé que estaba en la carreola.
 
Dijo que el menor fue levantado por alguno de los secuestradores y después ya no lo escuchó, mientras su compañero se desataba e iba a la oficina.

Comentó que su compañero al ir a la oficina se dio cuenta que el menor ya no estaba y regresó para darle la noticia, ya acompañado por otro trabajador y entre los dos la desataron.

Explicó que cuando logró liberarse, lo primero que hizo fue avisar a su marido y salir corriendo por ayuda a la gasolinera cercana, e indicó  que al preguntarles si habían visto algo, los empleados de la gasolinera dijeron que no vieron a nadie.