El negocio de las aseguradoras seguirá creciendo e impulsándose en todo el país, incluido Puebla, para que entidades federativas los contraten, aunque finalmente se pague más que lo que se cobra de indemnización.

Y es que las reglas para acceder a recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) especifican que se debe de contar con un seguro contra catástrofes.

Además, a partir del 2017, las 32 entidades federativas del país deberán crear reservas para proteger sus finanzas públicas ante las afectaciones que les puedan generar los desastres naturales.

Así lo especificó en sus indicaciones la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en su informe semanal.

De este modo, ejemplos como el de Puebla, seguirán aumentando en el país, aunque hasta la fecha, solo seis estados de la república han contratados seguros.

Tras la tragedia del paso de la tormenta Earl por Puebla, se reveló que el gobierno de Rafael Moreno Valle tiene una póliza para cubrir 30 millones de dólares en daños.

Sin embargo, el gobierno del estado ha pagado hasta 91 millones de dólares por dicho seguro –cuya empresa se desconoce- en lo que va del sexenio.

El negociazo

Luego de la tragedia de la tormenta Earl que azotó la sierra norte de Puebla, se descubrió el gran negocio de los seguros con las entidades gubernamentales.

El gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, informó que el Gobierno del Estado cuenta con un seguro de hasta 60 millones de dólares para reparar la infraestructura dañada.

Pero señaló que para hacerlo efectivo, su administración tendría que aportar 30 millones de dólares, lo que sería un máximo de 50 por ciento de deducible para hacer efectiva la póliza de cobertura.

Agregó que el estado cuenta con otros dos seguros más, uno de ellos únicamente para escuelas e instituciones educativas construidas por el gobierno estatal y uno más para cultivos agrícolas que han sido afectados por contingencias climatológicas.

Sin embargo, en lo que va del casi concluso sexenio, la administración estatal ha destinado 1 mil 205 millones de pesos en la contratación de seguros contra desastres naturales.

En 2011 el gobierno del estado contrató un seguro con un costo de 15 millones 144 mil 734 dólares, equivalentes a 186 millones 280 mil 228 pesos.

En 2012 el gasto para el seguro fue por 20 millones 362 dólares, cifra que representó 279 millones 923 mil 200 pesos.

Para 2013 el estado pagó 18 millones 617 mil dólares y en 2014 el gasto por el seguro renovado fue de 19 millones 38 mil 478 dólares.

Para 2015 el costo de la póliza fue de 18 millones 320 mil dólares, monto similar a 270 millones 530 mil pesos.

Otro cochinito

Según la SHCP, la creación de la reserva para desastres naturales que deberán emprender todos los estados de México, corresponderá a 10% de los costos históricos destinados a la reconstrucción de la infraestructura y ésta se hará de manera gradual.

Ahora, por ejemplo en Puebla, ya en el gobierno de Antonio Gali Fayad, la aportación de su administración podría iniciar con 2.5% hasta llegar a 10% para el 2020.

Lo anterior está integrado con la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios.

En la misma, se estipula que dentro de las reglas presupuestales que deben cumplir los gobiernos está, que a partir del 2017, se tendrán que crear las reservas para atender contingencias.

Según la SHCP en su informe, las reservas integrarán al Fondo de Desastres Naturales, que se creó para destinar recursos a los estados que se vieran afectados por estos desastres.

Además, éstas servirán de apoyo para los seguros catastróficos con los que cuentan algunas dependencias.

La campaña

Desde el 2005, las empresas aseguradoras, respaldadas por recomendaciones del Banco Mundial, iniciaron una estrategia para lograr como clientes a los gobiernos de México, tanto federal, como estatales.

De este modo, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) contabilizaba hasta 2014 apenas cuatro entidades con seguro para contingencia de desastre natural, entre ellas Puebla.

Pero para octubre de 2015, la cifra de este tipo de clientes subió a seis y ahora para 2017, se espera que la totalidad de los estados cuente con un seguro de este tipo.

Y es que para poder allegarse de los recursos del FONDEN, ahora en sus reglas, se establece que deben contar con este tipo de apoyo, de lo contrario, no habría un solo peso de esta ayuda a las entidades.

De acuerdo con los últimos datos de la AMIS, Oaxaca fue la primera entidad en desarrollar su Estrategia de Gestión Integral de Riesgo (EGIR).

Esto le permitió contar con el levantamiento e inventario de los activos públicos que se deben cubrir de daños, así como su valoración y valuación.

Otros estados, como Hidalgo y Colima, crearon un comité técnico para la contratación conjunta de seguros catastróficos u otros instrumentos de transferencia de riesgos.

Según datos de AXA Seguros, entre 1980 y 1990 fenómenos causaron daños anuales por 730 millones de pesos, mientras que entre el 2001 y el 2010, el costo promedio anual ascendió a 21,950 millones de pesos.

“Ante este panorama, es fundamental que exista una relación entre gobierno y aseguradoras para minimizar los costos por estos desastres”, dijo en su momento el director de Relaciones Gubernamentales de AXA Seguros, Hugo Martínez McNaught.

“Entre mayor sea la participación del sector asegurador, menor requerimiento de recursos se necesitarán del Fondo de Desastres Naturales (Fonden)”, expuso durante la campaña o estrategia mencionada, ante autoridades, según consta en el diario El Financiero.

“Cada estado debería contar con un microseguro para equilibrar el costo de la póliza, ya que hay lugares donde los riesgos a fenómenos naturales son menores”.

Actualmente, son pocos los estados que tienen contratado un seguro que proteja su infraestructura contra desastres naturales, afirmó Luis Alvarez Marcén, director de daños de la AMIS en 2014.

“Las reglas del FONDEN señalan que si tienen una póliza de seguros, se les apoyará con un porcentaje de los daños, pero si no tienen contratado un seguro, ellos tienen que correr con las pérdidas”, explicó.

Seguro forzoso

En 2015, durante el tercer simulacro contra terremoto a 30 años del sismo en la ciudad de México, el directivo de la AMIS insistió en la importancia de contar con una protección que cubra los daños.

“Alrededor de 10 por ciento de los estados deben estar asegurados, el resto no compra un seguro para eventos naturales (…)”, dijo entonces.

Según datos del organismo, en 2015 Oaxaca compró un seguro con varios corredores, además de que se emitieron pólizas para los estados de Veracruz, Puebla, Guerrero y Tlaxcala.

Semanas después, durante la Sesión Extraordinaria del Consejo Estatal de Protección Civil en Oaxaca, se dio a conocer la adquisición del Seguro de Protección contra Riesgos Catastróficos.

El Secretario General de Gobierno, Alfonso Gómez Sandoval Hernández, manifestó que lo contrataron debido al cambio de las reglas del FONDEN que lo exige.

Expresó que de no haberse adquirido este seguro, Oaxaca hubiera quedado sin ninguna posibilidad de acceder a los recursos del FONDEN.

Previamente, el Secretario de Finanzas de aquel estado, Enrique Arnaud Viñas, refirió que no se había adquirido un seguro de estas características.

Sin embargo, por el cambio de reglas del FONDEN, el recurso de apoyo bajó al 75% de aportación, y posteriormente al 50, con la advertencia a todas las entidades que se debía comprar un  seguro, de lo contrario no se tendría acceso al 50 por ciento señalado.

La cobertura abarcó un año a partir de 5 de julio 2015, y el monto ascendió a 800 millones de pesos, así como los sectores que  cubre: carretero,  hidráulico, urbano, vivienda, salud, educativo y turismo.