Ante la sobreexplotación del acuífero de Tecamachalco, los campos de cultivo de la entidad comenzarán a sufrir un decremento considerable en su producción porque los bajos niveles mostrados en su fuente abastecedora de riego indican que, en menos de un par de lustros, ya no se podrá extraer agua.

En el acuerdo 20/12/2013 de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), publicado en el Diario Oficial de la Federación ese mismo año, se asegura que al 5 de diciembre de 2013 la disponibilidad de agua subterránea en el acuífero de Tecamachalco es "0.000000".

Durante el Segundo Foro del Agua por la Sustentabilidad del acuífero del Valle de Tecamachalco, realizado en la sede del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cupreder), el investigador del Colegio de Posgraduados, Luis Alberto Villareal Manzo, pormenorizó que con las aguas de lo que resta al acuífero de Tecamachalco, se riegan más de 80 mil hectáreas dedicadas a la producción de  46 cultivos diferentes.

Las 46 hectáreas cultivadas dejan una derrama económica anual del orden de los mil 800 millones de pesos a los productores de la región.

El agua subterránea de esa importante región de Tecamachalco suministra a 25 municipios con una cantidad descomunal de 343 millones de metros cúbicos de líquido al año.

Ante ese desolador horizonte para continuar con el cultivo de los alimentos consumidos todavía por poblanos, habitantes de otras regiones del territorio nacional, inclusive de los Estados Unidos,  Luis Alberto Villareal puntualizó que lo más grave del asunto es que por cada 10 litros de agua se desperdician cuatro.

“Existe una eficiencia por debajo del 60 por ciento y si a esto se suma que hay escases de lluvias en la entidad y que ya se perdió el 50 por ciento del forraje que se requiere para mantener cultivable la tierra, el panorama luce desolador”, precisó.

El también académico, reiteró que los poblanos y habitantes de diferentes regiones del país comenzarán a sufrir porque, en menos de una década, ya no saldrá agua del acuífero con todo y el apoyo de la nueva tecnología.

Y si el acuífero de Tecamachalco ha entrado a la sala de emergencias, el de Libres Oriental no “canta mal las rancheras” porque su disponibilidad de agua es es de 0.051537 millones de metros cúbicos que contrasta con el volumen de extracción que es de 103.0 millones de metros cúbicos.

El acuífero de Libres Oriental abastece a 23 municipios de los estados de Puebla, Tlaxcala y Veracruz.

Denuncian pozos clandestinos

En su momento, el alcalde de Quecholac, Néstor Camarillo, informó que en esa región abastecedora de agua se han detectado más de 300 pozos clandestinos para extraer el líquido ilegalmente.

Ante ese horizonte crítico de ordeña clandestina de agua, Camarillo Medina denunció que la tecnología de las nuevas excavadoras de pozos permite extraer el agua a 120 metros de profundidad, cuando anteriormente se hacían entre los 60 y 70 metros.

En ese sentido, Aurelio Fernández, director del Cupreder, dijo que en los últimos reconocimientos realizados al acuífero de Tecamachalco se observó que su estado es “crítico, al grado de ubicarse como el segundo más agotado del país”.

Reducción del robo de combustible

Desde la perspectiva de Néstor Camarillo Medina, la ordeña de combustible y los casos de violencia en Quecholac se han reducido en 50 puntos porcentuales.

“Afortunadamente, en Quecholac no ha habido tanta violencia como en otros municipios. Yo veo Cañada, es preocupante leer y ver los casos que antes había en Quecholac y que ahora ya no hay. A las autoridades locales nos preocupa mucho cuando hay violencia. Sabemos que no es una particularidad de las autoridades locales porque, tal vez, no tengamos esa capacidad pero es preocupante cuando se genera violencia. Afortunadamente, en Quecholac ya va a la baja todo ese tipo de violencia. Ha disminuido en 50 por ciento a como entramos”, aseguró.

El presidente municipal puntualizó que donde sí crecen los niveles de violencia es en Cañada Morelos que tiene de vecinos a Esperanza, Chapulco, Tepanco de López y a Palmar de Bravo.

Al finalizar, la presentación del Foro del Agua por la sustentabilidad del acuífero del Valle de Tecamachalco, Camarillo Medina reiteró que la situación de inseguridad en su municipio se encuentra a la baja por los constantes operativos realizados por el Ejército Nacional.

“Las fuerzas armadas no nos toman en cuenta durante los operativos y está bien, hay presencia también de la policía Estatal, hay mucha coordinación con nosotros; afortunadamente, todo está tranquilo”.

”Pasó nuestra feria, sólo hubo robo a tres vehículos y el robo a ductos de Pemex disminuyó porque se debe a la presencia del Ejército Mexicano. Ellos (los militares) trabajan de manera distinta; ellos llegan y ni nos avisan; se estacionan y se van. La Policía Estatal sí nos avisa, hace sus retenes y hay coordinación”, precisó.

Destacó que en su municipio se creó la Dirección de Prevención del Delito y se instalaron cámaras de video-vigilancia en los accesos principales a Quecholac, además se contrató a un mayor número de elementos de la policía municipal.

“Hacemos lo que me corresponde para Quecholac  y eso es en beneficio de la población; participamos ayer en una reunión con Diódoro Carrasco, titular de la secretaría General de Gobierno y nos dieron algunas recomendaciones para la seguridad”, indicó.