Si el drenaje del puente de la 31 Poniente y bulevar Atlixco provoca inundaciones en temporada pluvial, las primeras acciones serían cambiar las tapas de los pozos de agua por estructuras metálicas, así como desazolvar periódicamente los ductos de ese punto y los correspondientes a toda el área del cerro de La Paz y colonias adyacentes por la gran cantidad de ramas, hojas secas y basura que bloquean el desagüe.

Posterior a ello, se debería realizar un estudio hidráulico que determine el número de drenajes o bocas de tormenta para eficientar la circulación del agua.

Pero cualquier número de modificaciones a la estructura morenovallista que costó 235 millones de pesos no garantizará que no haya una inundación si en ese punto cae una tromba o una tormenta que supere los 20 centímetros.

La constructora Dragados del Sureste en su primera proyección precisó que el puente costaría 189 millones de pesos, pero con el tiempo elevó su costo 46 millones de pesos más.

Al respecto, el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Puebla, Ricardo Alberto Olea Ayala, explicó que estructuralmente la obra no tiene problemas, pero sí su desagüe, que deberá subsanarse a través de un cambio de las tapas de concreto de los pozos de agua por unas metálicas con orificios en varios puntos para ver si así se evita romper alguna parte del puente. Además, dijo que las tapas pueden ser de un material pesado, pero abierto para evitar la rapiña.

Consideró que si ese cambio garantiza el paso del agua, ya no se tendrían que realizar estudios hidráulicos, pero aclaró que si con los cambios de tapa en los pozos de agua se mantienen las inundaciones este deberá realizarse para determinar en qué zona de la estructura deberán instalarse los nuevos drenajes.

Aclaró que el proyectista de la obra pudo ser el responsable al calcular mal, realizó un estudio equivocado que ahora se podrá salvar con el cambio argumentos técnicos, un estudio hidráulico.

Los estudios del proyecto del puente de la 31 Poniente y bulevar Atlixco determinarán en dónde existió el error, si lo hubo. Pero también explicará si la obra necesita nuevos sistemas de drenaje para evitar inundaciones en el futuro.

Ricardo Alberto Olea reveló que a las continuas inundaciones de esa estructura contribuye un tope ubicado casi frente al Colegio Americano, que en esta temporada de lluvias crea una especie de represa a pesar de que a los lados tiene un espacio para la circulación del agua.

“En caso de llegarse a la conclusión de instalar nuevos o uno solo drenaje, se deberá romper (el concreto) para instalar en una tubería cercana que esté conectada al (río) Atoyac con lo que se evitarán nuevas inundaciones”.

Estructura en buen estado 

El investigador de la Facultad de Ingeniería Civil de la UPAEP, Heriberto Vázquez Serna, detalló que la estructura está bien, reúne las cualidades necesarias técnicas para calificarla como una buena construcción, pero al estar edificada en una zona donde el agua de la lluvia proveniente del cerro de San Juan y colonias vecinas se une para “correr” a su destino final: el río Atoyac, lo cual provoca la inundación.

Vázquez Serna aclaró que los estudios hidráulicos determinarán si la obra requiere “desagües” o bocas de tormenta extra para garantizar no más inundaciones en temporada pluvial.

Hace un par de lustros, dijo, en esa zona de la ciudad no caían los intensos aguaceros que ahora ponen a prueba todas las estructuras que “conviven” en ese segmento de la ciudad.

Recomendó a los propietarios de viviendas y a los gobiernos municipal y estatal realizar revisiones estructurales de las edificaciones para garantizar que a mediano y a largo plazo no se inunden como el puente de la 31 Poniente y bulevar Atlixco.

NÚMERO
235 millones de pesos costó el puente de la 31 Poniente y bulevar Atlixco

A DETALLE
El presidente del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Puebla, Ricardo Alberto Olea Ayala, explicó que estructuralmente la obra no tiene problemas, pero sí su desagüe, que deberá subsanarse a través de un cambio de las tapas de concreto de los pozos de agua por unas metálicas con orificios en varios puntos para ver si así se evita romper alguna parte del puente.