Se trata de Constructpue de México y Administradora de Capitales de México (ACM).

Ambas constructoras obtuvieron en 2014, en un periodo de ocho meses, al menos 11 contratos con la dependencia federal tras falsificar convenios previos a fin de acreditar su experiencia en licitaciones convocadas por los Centros SCT en 10 estados.

Dos años después, la Secretaría de la Función Pública (SFP) inició procedimientos para sancionar a las empresas, pero no las localizó en los domicilios que registraron para recibir notificaciones, por lo que, durante agosto, publicó edictos en el Diario Oficial de la Federación.

Aunque en las investigaciones se alerta sobre el engaño a los funcionarios de la SCT, actualmente no hay señalamientos en contra de ningún servidor público.

Las empresas pueden defenderse ante la SFP, pero, si no comparecen para aclarar los procedimientos, podrían ser denunciadas ante la PGR.
Constructpue ganó contratos de los Centros SCT de Veracruz, Colima, Yucatán, Nuevo León, San Luis Potosí y Nayarit para modernizaciones y ampliaciones carreteras por un monto total de 694 millones de pesos, todos entre febrero y junio de 2014.
En tanto, los cinco contratos de ACM en Puebla, Jalisco, Oaxaca y Guerrero sumaron 428 millones de pesos. Destaca uno por 271 millones de pesos para modernizar el Periférico Ecológico poblano.
Según el procedimiento de la SFP contra Constructpue, el contrato más jugoso, por 184 millones de pesos para ampliar la carretera federal 180 en el tramo Cosoleacaque-Jalticpan, fue obtenido tras presentar al Centro SCT-Veracruz copias de ocho contratos con el Gobierno de Puebla que en realidad no existían.
La Auditoría Superior de la Federación informó en la Cuenta Pública de 2014 que Constructpue incumplió las obras, por lo que la SCT rescindió el contrato y exigió reembolsar 33.4 millones de pesos. Pero, ante esto, la empresa inició un litigio para frenar el cobro.
En Colima, Constructpue ganó un contrato de 139 millones de pesos en una licitación en la que no asistió a ninguna junta de aclaraciones, mientras que en Nuevo León derrotó a grandes constructoras, como GIA+A, ICA y Mota Engil.
Este último contrato, de 97 millones de pesos, fue adjudicado pese a que la oferta técnica de Constructpue tenía deficiencias técnicas, según el acta respectiva.