Cinco explosiones han causado al menos 50 muertos en distintas localidades de Siria el lunes por la mañana, según ha informado el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos. Los ataques, que han provocado al menos 45 heridos, han tenido lugar en cuatro ciudades del país controladas por el régimen sirio, y también en una localidad mayoritariamente ocupada por las fuerzas kurdas.

El Estado Islámico ha reivindicado los ataques a través de su agencia oficial Amaq. La cifra de víctimas mortales, ha dicho el Observatorio, puede aumentar en las próximas horas.

La localidad portuaria de Tartús, en el litoral occidental ha sido uno de los objetivos de los ataques, que han tenido lugar entre las ocho y las nueve de la mañana, hora local. Según la televisión estatal siria, un coche bomba ha estallado en el puente de Arzouna, entrada a la ciudad, bajo control del Gobierno de Bashar el Asad. Mientras los equipos de rescate se dirigían al escenario, una persona con un cinturón de explosivos se ha hecho estallar en el mismo punto.

El director del hospital de Tartús ha dicho a la agencia de noticias SANA que 35 personas han muerto en el ataque. El atentado ha tenido lugar justo durante el Festival de Verano de la ciudad. Las playas de Tartús eran protagonistas la semana pasada de un vídeo publicitario difundido por el régimen que invitaba a la gente a la costa mediterránea de Siria.

 

Homs, también atacada

En Homs, en el centro del país, otro coche bomba ha explotado en un puesto de control del ejército, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Una cuarta explosión ha tenido lugar cerca de la ciudad de Saboura, a lo largo de una carretera a las afueras de Damasco, la capital siria.

Por otra parte, la población de Hasaka, en el nordeste de Siria, controlada mayoritariamente por las milicias kurdas del YPG (Unidades de Protección Popular), también ha sido víctima de la explosión de una motocicleta, que según el Observatorio ha causado tres víctimas mortales. Los kurdos se hicieron con el control de la ciudad a finales de agosto después de una semana de enfrentamientos con el Gobierno.