“-¿Tienes miedo?- Un chingo”, fue la respuesta sin pensar de Jesús Lemus Barajas, ante la presentación de su libro “El último Infierno”, donde destapa la colusión entre la política y el crimen.

En entrevista, el periodista señaló que Puebla ya es reconocido a nivel nacional por sus presos políticos o de conciencia, como él lo fue al estar recluido en penales de alta seguridad.

Justo en estos penales, es donde conoció a personajes del “alto abolengo” del narcotráfico, quienes en charlas, le relataron las complicidades con el poder en México.

El último Infierno, es la secuela de su primer texto editado titulado Los Malditos, donde cuenta las historias de la cárcel, cuando el periodista estuvo recluido tres años y cinco días, del 2008 al 2011, en Puente Grande. 

“Son las historias que no conté, en el primer libro cuento las historias de Caro Quintero, del Mochaorejas, de los narcosatánicos, de Mario Aburto”, señaló.

Este último libro, es la última parte de la experiencia en prisión, donde narra historias como la del narcotraficante Enrique Villareal, apodado El Grande, quien fue detenido en Puebla.

“De alguna forma trato de plasmar cómo era su vida delincuencial y cómo era su relación con los mandos del gobierno en ese periodo cuando era Presidente de la República, Felipe Calderón y como aseguraba que tenía una relación personalísima con el panista”, adelantó.

Asimismo hace una remembranza de la relación de políticos con el crimen organizado, “son historias que no se han contado, que sospechamos nada más, pero que yo pude conocer de viva voz de los actores”, refirió.

-¿Conociste a estos personajes en prisión?

-Claro, fue una relación que mantuve en prisión, porque estábamos en el mismo nivel de peligrosidad, a mí el gobierno federal de Calderón me consideraba  de altísima peligrosidad y me envía a la cárcel de Puente Grande, donde pude convivir con ellos, con este tipo de presos, como El Grande, Caro Quintero, el asesino confeso del cardenal Posadas Ocampo, Humberto Rodríguez Bañuelos “La Rana”.

“Cuenta él –La Rana- de ese hecho que ocurrió en 1992, cuenta la forma como el estado mexicano manda a matar al cardenal, en un hecho insólito, porque no existe el antecedente en un medio que se hable de esa teoría que él me la confirma en su misma voz”, dijo.

“Fue una confesión que hago pública en este libro”, señaló Jesús Lemus.

Lamentó que en México exista la posibilidad de que una persona vaya a la cárcel por sus pensamientos, por ejemplo el caso de Puebla, donde haya un gobernador que recurra a la prisión para acallar a la gente.

“Son gentes que están defendiendo el derecho no solo a su ideología, sino a un territorio o a la certeza del respeto a usos y costumbres”, indicó al afirmar que esto revela que en México no se ha avanzado en la democratización que los políticos presumen.

La política y el crimen

En la presentación, Ernesto Aroche, director de Ladobe, señaló que la segunda entrega de su serie Los Malditos, es una radiografía de las relaciones simbióticas entre el poder político y el poder del crimen organizado.

“Es decir el sector público y la iniciativa privada”, argumentó el periodista. 

Mencionó que el texto es una radiografía de la podredumbre del sistema político-económico, que permitieron primero los gobiernos priístas, como pasó en Tamaulipas a decir de Juan Rosales, un sicario del cartel del Golfo que terminó desterrado de ese grupo.

“Es una radiografía contada desde adentro, desde muchos de sus protagonistas o testigos de primera línea, que muestra como el aparato de justicia del estado, con policías y militares principalmente, alimentó y solapó a los incipientes carteles del crimen organizado y los transformó en pesadillas sociales”, refirió Ernesto Aroche.