Lo que parecía la reivindicación del seleccionado mexicano ante su afición se tornó en una noche de pesadilla para los dirigidos por Juan Carlos Osorio; y es que el pobre nivel futbolístico mostrado en el coloso de Santa Úrsula provocó el enojo del graderío, al grado de que el “¡Fuera Osorio!” retumbara en cada rincón del Azteca.

Al finalizar el encuentro, el capitán Andrés Guardado enfatizó que, pese a la desaprobación del público, lo importante es que están clasificados al hexagonal final, etapa que disputarán con las selecciones de Estados Unidos, Trinidad y Tobago, Costa Rica, Panamá y Honduras.