De acuerdo con el Grupo de Información en Reproducción Elegida, los casos de violencia obstétrica han aumento en los últimos años en Puebla, por la falta de acceso a los servicios de salud o por la desconfianza en los mismos.

Insistió que la violencia obstétrica en Puebla es tan frecuente, que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación al gobernador, Rafael Moreno Valle.

En la misma, se hace alusión a negligencia médica, discriminación, falta de atención y omisión, al acreditarse la violación del derecho humano  al acceso a la salud, a vivir una vida libre de violencia obstétrica y al trato digno. 

Incluso, el congreso federal pidió a su homólogo de Puebla legislar en la materia, sin embargo, PRI y PAN señalaron que deberán analizar “cuidadosamente” si se castigará a médicos o enfermeras, pues no debe de “sobrepenalizarse”.

El coordinador de la bancada del PAN, Jorge Aguilar Chedraui, resaltó que no se debe penalizar de manera innecesaria algo que “en el día con día” es difícil de administrar.

En Puebla, cerca del 60 por ciento de los alumbramientos son a través de partos naturales, mientras el  40 por ciento restante es producto de cesáreas.

La mayoría de las cesáreas son requeridas debido a la mala atención durante el embarazo, lo cual deriva en violencia obstétrica, según estudios hechos por  el Instituto Nacional de Salud.

Los estudios reportan que sólo el 40 por ciento de las cesáreas son programadas, mientras que la mayoría son practicadas de urgencia por los médicos.

Además, en Puebla la muerte materna cobra la vida a por lo menos cinco mujeres al mes.

A pesar de las fuertes inversiones en materia de salud, en el estado se registraron 221 muertes maternas en los primeros cuatro años y medio del sexenio de Rafael Moreno Valle.

De este modo, siguen muriendo cerca de cinco mujeres al mes en promedio, la mayoría de ellas en hospitales del sector salud de Puebla.

La violencia obstétrica es definida por el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) como una forma específica de violación a los derechos humanos y reproductivos de las mujeres, incluyendo los derechos a la igualdad, a la no discriminación, a la información, a la integridad, a la salud y a la autonomía reproductiva.

La legislación

La diputada Xitlalic Ceja presentará un punto de acuerdo para proponer que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión exhorte al gobernador del estado de Puebla, Rafael Moreno Valle, a fortalecer programas.

De este modo, se busca que la Secretaría de Salud estatal, fortalezca los programas, estrategias y políticas públicas encaminadas a garantizar una atención oportuna, de calidad e integral a las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio.

La propuesta también incluye que se haga un llamado a las autoridades de salud del estado para ampliar las medidas para prevenir la violencia obstétrica en las comunidades y localidades. 

De acuerdo con el GIRE, en 2011 fueron atendidos 60 mil 100 alumbramientos en el estado de Puebla, donde uno de cada cuatro fueron cesáreas.

Además, destaca que México es el cuarto país a nivel mundial en donde se recurre a ese proceso sin prescripción médica.

Brahim Zamora, miembro del Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos de Puebla, señaló que la violencia obstétrica se evidenció en Puebla cuando en septiembre del 2013, una mujer dio a luz en el piso de recepción del Hospital de la Mujer, de Tehuacán.

Los datos recabados por este organismo civil en Puebla, señalan que 57.2 por ciento de los partos fueron vaginales, 21 por ciento cesáreas programadas y 21.8  por ciento cesáreas por urgencia.

Muerte materna

Según la respuesta a la solicitud de información folio Infomex, 00266015, en Puebla se registraron 221 muertes maternas en los primero cuatro años y medio del sexenio de Rafael Moreno Valle.

Las muertes se registraron desde febrero del 2011 hasta agosto del 2015, fecha en que se solicitó la información, la cual fue respondida hasta cuatro meses después.

La mortalidad materna se define como el fallecimiento de la mujer en el período de embarazo, parto o a los 42 días de haber dado a luz, ya sea por cualquier causa relacionada o agravada en este lapso.

Además, es la principal causa de muerte entre mujeres en edad de reproducción a nivel global.

En México los grupos con alto grado de marginación, pobreza y población indígena son más vulnerables y donde este fenómeno es más frecuente.

En el gobierno de Mario Marín Torres, de febrero 2005 a enero de 2011, en 73 meses fallecieron 374 mujeres en el periodo de embarazo, lo que significa un promedio de 5.1 mujeres al mes.

En tanto, en el gobierno de Rafael Moreno Valle, de febrero del 2011 a agosto de 2015, en 45 meses se registraron 221 decesos, un promedio de 4.9 muertes al mes.

De las 221 muertes registradas en todo el estado, cerca de la mitad, en este caso 102, sucedieron en hospitales estatales, como son el de La Mujer, General del Sur y del Norte.

Según datos de la Secretaría de Salud,  las principales causas de muerte materna son la eclampsia, pre-eclampsia y las hemorragias, las cuales generan complicaciones de salud.

Uno entre cientos

El caso de Elizabeth Rojas Etchegaray, fallecida en noviembre del 2009, fue uno de los documentados por la organización El Rostro de la Mortalidad Materna en México.

En un vídeo en su portal, su mamá Alberta, relató los últimos momentos de vida de su hija, quien no fue atendida a tiempo. Casos más comunes de lo que se espera, según la organización

Y es que Elizabeth, originaria de San Isidro Zautla, llegó con el médico a solicitar ayuda luego de distintos malestares, entre ellos, un fuerte dolor de cabeza.

En una ocasión ya había abortado, por lo que se previno al médico para que no volviera a ocurrir, señaló doña Alberta ante la cámara.

“Ella me dijo mami yo me quiero morir”, recordó su madre cómo imploraba por una solución ante el fuerte dolor.

En el viaje a la clínica de Zacapoaxtla, empezó a convulsionar, pero fue rechazada en el nosocomio, ya que no se tenían los aparatos que necesitaba para atenderla.

Alma Osiris Degante Sánchez, coordinadora de investigación en el Observatorio de Violencia Social y de Género, señaló que la mayoría de las muertes que suceden en Puebla, ocurren cuando las mujeres se atienden luego de ser rechazadas.

“No hay atención porque no trabajan en los horarios establecidos, no se encuentra una respuesta inmediata, por lo que son derivadas a hospitales más cercanos y de estos hasta Puebla, y cuando llegan ya es al desenlace”, refirió en 2010.