Ante la falta de voluntad política de la administración morenovallista por generar fórmulas para evitar que en Puebla continúe aumentando el número  de feminicidios, Ana Güezmes García, representante en México de ONU Mujeres, recomendó cumplir con las recomendaciones de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) con el fin de evitar se instale la alerta de género.

En territorio poblano se han sumado 60 muertes de mujeres en lo que va del año, pero solo 30 se han catalogado como feminicidios, de acuerdo a las declaraciones del fiscal Víctor Carrancá.


Después de la inauguración del taller “¿Cómo comunicar con perspectiva de género?” impartido por ONU Mujeres, Ana Güezmes destacó que ha conversado con el alcalde Luis Banck Serrato para alentar se cumpla con las medidas preventivas.

“Los feminicidios son la punta de iceberg contra niñas y mujeres, es la violencia más extrema, es el asesinato de mujeres, muchos de esos casos pueden ser prevenidos con estrategia, con  las alertas de género que es una estrategia contemplada en la ley que lo reconoce”.

Especificó que existen medidas cautelares para ganarle terreno a los asesinatos de mujeres con datos estadísticos, como los proporcionados por la encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh), además del  trabajo con procuradurías, medidas preventivas y de protección, auspiciadas por los propios gobiernos.

“Entiendo que Puebla ya está en la fase de recibir un conjunto de recomendaciones de Conavim y he conversado con el gabinete, con el alcalde, para poder cumplir con estas recomendaciones para que no haya la declaratoria de alerta, pero sobre todo para que no haya más feminicidios”, puntualizó.

Es sumamente importante, pormenorizó,  la respuesta del poder judicial porque la violencia de género cuenta con leyes, con la tipificación y el trabajo de organizaciones internacionales como la ONU para evitar que los crímenes de mujeres continúen presentándose.

“También hacemos un llamado por parte de la ONU porque los 16 días de activismo (femenil) que serán del 25 de noviembre al 10 de diciembre, los derechos humanos van a trabajar mucho en invertir recursos,  se requiere una inversión considerable, porque no solo se necesitan políticas sino mucho más coadyuvancia entre el nivel federal, estatal y local y, realmente muchísima más inversión”.

Destacó que el trabajo de la ONU en México se realiza en universidades y en lugares donde existen aglomeraciones de personas para disminuir los índices de violencia y acoso.

“En el servicio público de transporte el acoso, lamentablemente, se tolera socialmente y se acentúa en servicios de aglomeración en transportes donde se da el acoso y el hostigamiento; también queremos trabajar con los hombres a través de nuestras campañas, necesitamos cambiar el modo de pensar de ellos”.

México de los que menos invierte en disminuir la violencia de género

Ana Güezmes García  precisó que en México el gobierno sólo invierte el 0.5 por ciento del presupuesto para impulsar campañas y para trabajar en la disminución de muertes de mujeres.

“En México vienen etiquetados los recursos, no sabemos el número de beneficiados, pero trabajamos en tres líneas: en que el presupuesto público tenga un anexo claro en materia de cuánto impacta en las mujeres, en revisar las reglas de obligación de los programas sociales que son los que finalmente tienen recursos económicos y, tres, en hacer una gran inversión”.

La representante de ONU Mujeres  detalló que en el trabajo para frenar los índices de violencia y crímenes hacia mujeres también se necesita de la inversión del sector empresarial y no solo de público para que verdaderamente se de el empoderamiento de las mujeres y de las niñas.

“En Puebla no tengo el dato de cuantos recursos se destinen, pero en México viene etiquetado y ha sido menos del 0.5 por ciento, es muy bajito y  existe mucha información que no se puede analizar. Los recursos no son parejos para que las mujeres participen en todos los campos del sector productivo”, remató.

El último cuestionario a nivel nacional sobre la dinámica de las relaciones en los hogares se realizó en 2011, que  arrojó que en la entidad el 28.9 por ciento de las mujeres han sido violentadas en el ámbito comunitario, de las cuales 34.3 por ciento han sufrido violencia social y el 9.1 sufrieron  agresiones físicas.