En un escueto comunicado de prensa, la Fiscalía General del Estado señaló que el homicidio del periodista poblano, Aurelio Cabrera Campos, tuvo como móvil principal “problemas personales”.

La dependencia de Víctor Carrancá reconoció que no cuenta con ninguna persona detenida por este delito aunque ya se giró una orden de aprehensión contra otro periodista: “Se estableció en la indagatoria que Aurelio C. tenía problemas anteriores con una persona que labora en un medio en el que antes también trabajaba el occiso”.

En el texto, la Fiscalía reconoce que el periodista acribillado el pasado jueves 15 de septiembre en la carretera federal México-Tuxpan a la altura de Huauchinango, “proporcionó a un policía federal que lo auxilió, el nombre de su agresor y datos del vehículo en el que huyó. Ésta información coincide con los antecedentes señalados y corroborados dentro de las diligencias”.

Con base en el análisis de la información y el desarrollo de una serie de cateos y diligencias que incluyen labores técnicas, científicas y de campo por parte del agente del Ministerio Público, la Agencia Estatal de Investigación, y el Instituto de Ciencias Forenses, la Fiscalía General del Estado identificó al homicida y obtuvo elementos probatorios en su contra para judicializar la carpeta de investigación y obtener del Juez de Control la orden de aprehensión que está vigente en contra del probable responsable”, afirma el texto antes de finalizar que “La investigación sigue abierta

La carpeta de investigación es la 751/2016/Huauchinango.

Periodista acusado, se dice chivo expiatorio 

Aurelio Contreras Campos se desempeñaba como director de "El Gráfico de la Sierra", semanario informativo de la Sierra Norte y cubría la nota roja. Entre sus últimos materiales se encuentran  publicaciones donde “había dado seguimiento a presuntos actos de corrupción de los policías ministeriales”, de acuerdo con información publicada este día por La Jornada de Oriente

La misma casa editorial señala: “que incluso (Aurelio Contreras) tuvo un altercado público con el comandante Adolfo Zamudio Guzmán, unos 20 días atrás. La Policía Ministerial hizo dos cateos el lunes en la casa de Juan Pedro Garrido Juárez. Evelin Garrido Juárez, su hermana, afirmó que los policías ministeriales habían irrumpido a la casa del periodista, donde se encontraba su madre, Graciela Juárez Vázquez, de 55 años”.

Dicho medio también entrevistó al señalado: “Juan Pedro Garrido Juárez, negó las imputaciones y acusó a la FGE de querer tomarlo a él y a su padre, Pedro Garrido Cuevas, como “chivos expiatorios” (sic), pues nada tuvieron que ver en el homicidio de Aurelio Cabrera Campos, ya que llevaban una buena relación con el ahora interfecto.

“A pregunta expresa sobre cuál es el motivo por el que la dependencia pretende involucrarlos en el crimen, Juan Pedro Garrido respondió que La Voz de la Sierra, el periódico que la familia ostenta desde hace 18 años, ha evidenciado un posible contubernio entre la Policía Ministerial y bandas dedicadas al robo en la zona de Xicotepec de Juárez. Juan Pedro Garrido fue más allá y aseguró que el comandante de la Policía Ministerial, Adolfo Zamudio Guzmán, tenía rencillas personales con Aurelio Cabrera Campos, por lo que exigió que las indagatorias se enfoquen sobre dicho mando policiaco”, consignó el rotativo local.