Como irresponsables calificó la Arquidiócesis de México las declaraciones y filtraciones que realizó el fiscal de Veracruz, Luis Ángel Bravo, sobre las investigaciones que mantiene la dependencia tras el secuestro y asesinato de dos padres en el barrio de Petromex de la ciudad de Poza Rica, al norte de Veracruz. 

“Es una grave irresponsabilidad dar a conocer de manera apresurada información sobre el asesinato de los dos sacerdotes de la Diócesis de Papantla. Tal parece que el gobierno quiere deslindarse de los hechos lo más pronto posible”, así lo declaró el padre Hugo Valdemar, director de Comunicación Social del Arzobispado de México, a través de un comunicado de prensa. 

Previamente el Fiscal General de Veracruz, Luis Ángel Bravo, filtró a los medios de comunicación  que los sacerdotes asesinados el pasado lunes en Veracruz habían estado tomando con sus verdugos, por lo que, dijo, descartaba que se tratara de un crimen cometido por la delincuencia organizada.

“El que hayan estado tomando licor no justifica su muerte”, señaló Valdemar, quien agregó que ya fueron asesinados físicamente, y ahora da la impresión de que el fiscal también los quiere asesinar moralmente. 

“No puede estar dando a conocer información de manera tan aventurada, sin antes realizar las investigaciones pertinentes. Ahora resulta que la Fiscalía de Veracruz es la más eficaz del mundo. ¿Pero qué podemos esperar de esta instancia que responde a los intereses de un gobierno estatal tan cuestionado?”, agregó. 

El texto concluye señalando la falta de capacidad del fiscal veracruzano “¿Qué podemos esperar de este fiscal que asegura que se trató de un sacerdote y de un sacristán, y no de dos sacerdotes, cuando el obispo José Trinidad Zapata lo ha confirmado desde el día de ayer? ¿Qué tipo de investigación está haciendo que ni siquiera sabe distinguir a las víctimas?. Es realmente irresponsable y vergonzoso!”