La Sección Cuarta de la Audiencia Nacional ha ordenado este viernes al juez José de la Mata reabrir la causa por estafa y corrupción entre particulares derivada de los contratos entre el FC Barcelona y el Santos en el fichaje de Neymar que el propio de la Mata archivó este julio. La Sección Cuarta, presidida por la magistrada Ángela Murillo, aprecia que en la operación se produjeron delitos de estafa y corrupción entre particulares por lo que obliga al juez a dar el paso previo a la apertura de juicio oral. El Barcelona no está imputado en este procedimiento.

El tribunal ha estimado un recurso de la Fiscalía, al que se había adherido la Federación de asociaciones de atletas profesionales de Brasil y la empresa Dis —propietaria del 40% de los derechos federativos del jugador— y quien interpuso la querella alegando que había sufrido un perjuicio económico. El contrato firmado por el jugador y su padre en 2011 garantizaba el traspaso de Neymar del Santos al Barcelona a cambio de 40 millones.

Tras examinar dos contratos del 15 de noviembre y el 6 de diciembre de 2011 en los que se detallan las condiciones de transferencia del jugador, los magistrados han hallado indicios de corrupción entre particulares porque mediante la firma de los contratos se alteró el libre mercado del fichaje de futbolistas.

Sobre la contratación del jugador en 2013, antes de que fuera libre, los jueces aseguran que, aunque el juez De la Mata haya tildado este tipo de contratos como habituales en el mundo futbolístico, ellos sí que aprecian indicios de simulación consciente y urdida para la comisión de estafa. Entre ellos, el tribunal menciona el acuerdo para la celebración de un partido amistoso entre el FC Barcelona y el Santos FC, de carácter gratuito, en el que expresamente se pactaba que si el contrato no se celebraba mientras Neymar Jr. era jugador del FC Barcelona, este club abonaría al Santos FC la no despreciable cantidad de 4,5 millones de euros.

En su recurso, el fiscal José Perals, aseguraba que en la contratación del jugador se produjeron unas conductas claramente delictivas que debían ser objeto de enjuiciamiento y se negaba a admitir que la perpetración del delito no estuviera debidamente justificada. Perals reprochó a De la Mata que hubiera sobreseído la investigación atendiendo únicamente a las alegaciones de las defensas y las declaraciones exculpatorias de los investigados y obviando parte de la convincente documental que existía en las actuaciones.