Durante su informe, el rector de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), Alfonso Esparza Ortiz, subrayó que a lo largo de dos años se han registrado cuatro crímenes contra mujeres estudiantes de dicha casa de estudios. “Ni una más”, precisó ante el gobernador Rafael Moreno Valle y el fiscal Víctor Carrancá.

Tania Verónica Luna, estudiante del Posgrado de Sociología de la UAP, días atrás fue asesinada de forma violenta. El cuerpo de la chica reflejaba que había sido golpeada antes de ser asesinada.

La ola de feminicidios, según confesó Carrancá, suman en el estado 42, porque la chica encontrada en San Pablo del Monte no entra en las estadísticas poblanas.

El reclamo de Esparza Ortiz seguramente movió los las fibras más sensibles de quienes colmaron el auditorio del CCU.

“Falta trabajo, falta comida, falta seguridad, pero sobre todo falta educación. Por ello, la universidad pública es parte fundamental del sistema social, es la bandera de sus valores y principios, es la bandera del bienestar y el progreso de la población, es la última esperanza”, ponderó el rector ante las autoridades estales que hicieron mutis al salir del tercer informe.

El rector destacó que los universitarios y los catedráticos de la UAP tienen la obligación de impulsar sus conocimientos y acciones para mejorar las condiciones de vida de la comunidad, pero sobre todo, para consolidar una cultura contra  la impunidad y corrupción.

“Los universitarios estamos obligados a dar respuesta desde la ciencia y la tecnología, desde las humanidades y las artes”.

”Estamos obligados a participar en la construcción de una sociedad más justa, estamos obligados a luchar contra la impunidad y la corrupción”.

“Estamos obligados a pensar bien para vivir mejor, tenemos la facultad para hacerlo. La universidad es conocimiento, la universidad es justicia, la universidad es el futuro de México”, acentuó.

Además, pidió a los diputados sustentar las políticas dirigidas a catapultar el crecimiento de la universidad pública que se mantiene en el camino de la excelencia académica como lo reflejan sus investigadores, sus científicos, sus catedráticos y sus alumnos.

La muerte violenta Tania Verónica Luna, estudiante del Posgrado de Sociología, marca un parteaguas en la historia de los informes de los rectores de la Universidad Autónoma de Puebla, al reclamar justicia y más seguridad a los encargados de ejercer el gobierno estatal y de la Fiscalía del Estado.