Con el objetivo de realizar programas y proyectos de prevención en beneficio de la comunidad, Luis Ernesto Derbez Bautista, rector de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y Roberto Ramírez de la Parra, director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), firmaron convenio e instauraron la cátedra UNESCO-UDLAP en Riesgos Hidrometeorológicos.

Ramírez de la Parra señaló que por cada grado centígrado que aumenta la temperatura a nivel global, el 7 por ciento de la población se queda sin agua. 


Durante la presentación titulada México Ante los riesgos Hidrometeorológicos, el director de la Conagua dio a conocer cuál es el status del tema de los fenómenos meteorológicos en México, cómo se manejan y qué se está haciendo para enfrentarlos. Como ejemplos mencionó la modernización del sistema meteorológico a nivel nacional, cambio de programas y políticas, realización de obras para la protección a centros de población, y fomentar una nueva cultura de conciencia del cuidado del agua. 

Asimismo aseguró a los estudiantes que si el territorio nacional no tuviera mar, seguramente la mayor parte del país se hubiese transformado en desierto, porque “nuestro país se ubica exactamente en las latitudes de los grandes desiertos de África, además por la formación de huracanes y ciclones se mantiene viva gran parte del territorio nacional”.

Al referirse al cambio climático señaló que cada año es más complicado pronosticar los fenómenos naturales, porque lo que ocurre en un año es distinto a lo que se presenta en otro.

“A un buen pronóstico se le atina en un 60 por ciento pero cuesta mucho trabajo con el cambio climático; las estadísticas cada año cambian respecto al periodo anterior, cuando está un fenómeno más cerca de un territorio es más fácil pronosticar lo que sucederá pero cuando está más alejado, es más difícil”.

Precisó que la forma más confiable de pronosticar lo que ocurrirá con un fenómeno hidrometeorológico es con el apoyo de los aviones llamados caza-huracanes, ya que permite conocer lo que sucede en el seno de los ciclones.

Indicó que la Conagua está construyendo un nuevo modelo que permite analizar lo que sucede con el clima, además del estudio de la concentración de la humedad y vigilar el nivel de agua de presas y lagos de donde cotidianamente se extraen grandes cantidades de agua.

“Estamos trabajando en la creación de centros regionales del Servicio Meteorológico Nacional porque la población nos demanda más información de la zona donde se encuentra. Desde Conagua impulsamos la creación de una Agencia Nacional de Huracanes que operará en conjunto con el Servicio Meteorológico Nacional”, comentó

En tanto, Polioptro Martínez Austria, director de la Cátedra UNESCO-UDLAP,  destacó que trabajará en coordinación con las autoridades de los tres niveles de gobierno para analizar temas como el cambio climático, fenómenos hidrometeorológicos y analizar problemas de contaminación como la que presenta el río Atoyac.

Atoyac y su saneamiento

En cuanto al tema del río Atoyac, Ramírez de la Parra, explicó sobre la implementación de nuevas reglas jurídicas a las empresas para evitar que contaminen el afluente con sus descargas.

El titular de Conagua detalló que con la modificación de la Ley Federal de Medio Ambiente, todas las empresas están obligadas a comprobar que sus descargas cumplen con las normas oficiales y el agua que vierten no está contaminada, porque de lo contrario se harán acreedoras a multas.

Recordó que años atrás, la dependencia solo podía clausurar una descarga y aplicar sanciones a las empresas si detectaban la irregularidad en el momento de la revisión.

Ramírez de la Parra consideró que con las nuevas reglas jurídicas que ya se implementaron, las empresas de los alrededores el Atoyac tendrán que corroborar con análisis de laboratorios certificados que no están contaminando.

Aseguró que el saneamiento del Atoyac sí se encuentra en la agenda de la Conagua como lo sustentan los proyectos qe realizarán para dar tratamiento al agua.