Un equipo de arqueólogos británicos utilizó tecnología de datación con carbono para hacer un viaje en el tiempo hasta los días del legendario Rey Arturo.

El equipo del Fideicomiso del Patrimonio del Suroeste reveló hoy la forma en la que las excavaciones cerca de Glastonbury, en Somerset, han encontrado la evidencia más antigua de los monjes religiosos activos en las islas británicas.

Los esqueletos de los monjes fueron encontrados en el sitio de un monasterio que la leyenda cuenta que fue visitada por el Rey Arturo, un famoso guerrero apoyado por los caballeros de la mesa redonda.

La datación con radiocarbono de los cuerpos desenterrados en el cementerio monástico mostraron que el monasterio inició sus actividades en los siglos V o VI, antes de que Somerset fuera conquistada por los reyes sajones de Wessex en el siglo VII.

El sitio se encuentra en Beckery, una pequeña isla de los pantanos de Avalón, a poca distancia de Glastonbury. El equipo volvió a investigar el sitio de una capilla medieval excavada por primera vez en la década de 1880 y luego en la década de 1960.

Richard Brunning, director del sitio, dijo que "la arqueología brinda evidencia que nos puede llevar más allá de la incertidumbre de las fuentes históricas. Los antiguos orígenes del sitio podrían explicar por qué los escritores medievales lo vincularon con personajes como el Rey Arturo".

El Rey Arturo fue un comandante militar del siglo V que dirigió a los británicos en la batalla contra los invasores sajones, ayudado por sus famosos caballeros.

Los historiadores siempre han hablado del Rey Arturo. Algunos consideran que el personaje existió y otros dicen que es una fusión de varios personajes de las historias populares de la Inglaterra medieval.

El nombre del lugar, Beckery, significa "isla de apicultores" en inglés antiguo o "pequeña Irlanda" en irlandés. Las pequeñas islas a menudo eran elegidas por los ermitaños para la construcción de monasterios en esa época.

La más reciente excavación ha descubierto esqueletos que permiten datación científica y ha mostrado que los primeros monjes murieron en los siglos V o VI y que los entierros continuaron hasta inicios del siglo IX. Los expertos consideran que el uso monástico del sitio pudo haber terminado a finales del siglo IX, cuando Somerset fue atacado por los invasores vikingos.