El gobierno cubano y la Unión Europea (UE) firmarán este lunes en Bruselas un Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación que pone fin a dos décadas de desencuentros entre ambas partes y es el primero que suscriben.

Al respecto, el texto debe ser rubricado este lunes en la capital belga, donde está la sede administrativa del bloque comunitario, por el canciller cubano Bruno Rodríguez y la encargada de Asuntos exteriores y Política de seguridad de la UE, la italiana Federica Mogherini.

Mogherini, quien además es vicepresidenta de la Comisión Europea, estuvo en La Habana en marzo último cuando el proceso de negociación con la isla estaba en su fase final.

Nos encontramos en un verdadero punto de inflexión en las relaciones entre la UE y Cuba. Juntos avanzamos hacia una asociación más estrecha y constructiva, que refleja los fuertes lazos históricos, económicos y culturales que unen a Europa y a Cuba", dijo Mogherini.

Cuba, por su parte, reaccionó por medio del vicecanciller Abelardo Moreno, quien fue el encargado de llevar la negociación con la UE durante casi dos años, desde abril de 2014.

Moreno dijo que el acuerdo "dotará por primera vez a las relaciones entre ambas partes de un marco contractual recíproco, respetuoso y mutuamente ventajoso para el desarrollo del diálogo político y la cooperación, incluida la facilitación del comercio".

De manera simultánea al anuncio del acuerdo, el bloque comunitario anunció esta semana la derogación de la llamada posición común, adoptada en 1996 a instancias del gobierno de José María Aznar, y que condicionó la relación con Cuba a la promoción de la democracia y al respeto de los derechos humanos.

Esa política generó un ácido enfrentamiento entre Bruselas y La Habana, pues el gobierno cubano siempre la consideró como un acto de marcado carácter "injerencista, selectivo y discriminatorio".

Para Cuba era imprescindible que tal vestigio del pasado, contradictorio con las bases de igualdad, reciprocidad y respeto (...) fuera abolido completamente", afirmó el vicecanciller Moreno.

Cuba es el único país de América Latina con el que el bloque europeo no tiene suscrito ningún acuerdo bilateral, aunque más de la mitad de los 28 estados miembros de la UE han firmado con la isla en los últimos años pactos bilaterales de cooperación y memorandos de entendimiento para intercambios políticos.

En la actualidad, esos países europeos en conjunto constituyen el segundo socio comercial de la isla, por detrás de Venezuela, y además están considerados como el principal inversionista y el más importante aportador de fondos para la cooperación.

Esas naciones tienen presencia en la isla en sectores como la generación eléctrica, el desarrollo hidráulico, el equipamiento médico, la alimentación y la agricultura.

El convenio se aplicará en un primer momento de manera provisional, a la espera de una larga y compleja ratificación por parte del Parlamento Europeo, así como de los 28 países del bloque.

La aplicación provisional, que afecta sólo a ámbitos de competencia exclusiva de Bruselas, como la cooperación al desarrollo o el comercio, entrará en vigor unos dos meses después que La Habana comunique oficialmente a la UE su voluntad de aplicarlo provisionalmente.