Mientras la administración nacional no tenga la capacidad para reducir la corrupción, por lo menos al 50 por ciento, y sus funcionarios no conformen un equipo de abogados y empresarios visionarios para renegociar el Tratado de Libre Comercio con Donald Trump, México permanecerá anclado en el subdesarrollo y carecerá de argumentos para aprovechar las bondades del régimen económico que encabezará  el republicano, precisó Víctor Manuel Alfaro Jiménez, catedrático de doctorado en la Escuela Libre de Derecho.

 


 

El execonomista en Jefe de Asuntos Financieros Internacionales de la dirección general del Bancomext, destacó que el mercado financiero nacional gozará de buena salud porque los nombramientos en secretarías clave estadunidenses son empresarios y solo buscarán el beneficio en sus empresas y socios del globo.

Precisó que el intercambio comercial de inversiones y movimiento de personas entre ambas naciones es el más amplio a nivel mundial con más de 600 millones de eventos migratorios anuales que, ahora más que nunca, deberán redituar a favor de los mexicanos.

El también exdirector general de la US-Mexico Chamber of Commerce, detalló que las autoridades gubernamentales deberán adoptar medidas esenciales como las de China para reducir la corrupción y manejar de forma eficiente las reformas estructurales que nuestro país viene adoptando por orden estadunidense desde 1982.

Detalló que en las relaciones bilaterales entre ambas naciones, a México le urge contratar personas talentosas en la especialidad de las finanzas para no contrastar con los nombramientos de Trump.

“En ese sentido, si el gobierno federal logra tener personas capacitadas en economía y finanzas, México tendrá la oportunidad de obtener resultados favorables de la negociación del TLC y pensar en incursionar con autoridades de otros mercados del propio Estados Unidos”.

Detalló que los gobiernos estatales estadunidenses se rigen de forma autónoma a la de su gobierno central, aspecto que debe ser aprovechado por la Federación para realizar tratados con cada entidad para sacarle más jugo monetario al intercambio comercial.

“Aún no prevén”

Alfaro Jiménez consideró que la clase política nacional, en lugar de caer en la guerra de declaraciones sobre el futuro que vislumbran con el nuevo presidente de los Estados Unidos, debe integrar programas favorables para balancear cada una de las decisiones de Trump.

En ese sentido valoró que China no esté reconocida como una economía de mercado por las autoridades financieras mundiales porque se abre una oportunidad para que México comience nuevas alianzas, pero solo asegurando productos de buena calidad como los recibidos en las aduanas norteamericanas.

Los motores financieros en patentes del cono asiático corresponden a los rubros de las telecomunicaciones, tecnología y transportes rápidos en donde los chinos han desplazado a Estados Unidos y a Japón, “todo eso se debe enfocar para el crecimiento del mercado nacional”.