Cuatro integrantes de una familia fueron hallados sin vida en el interior de la cisterna de su casa, donde se almacenaban bidones de hidrocarburo robado, sin que hasta el momento pueda explicarse porqué terminaron en ese lugar. Todos se intoxicaron por ‎inhalar el combustible.

La noche del martes, las autoridades del municipio de Tlacotepec de Benito Juárez, fueron enterados que en una casa de la junta auxiliar Santo Nombre, se encontraban los cuerpos de un hombre, una mujer y sus dos hijos.

Elementos de la Policía Municipal llegaron al lugar para colocar un cerco y esperar la llegada de personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) para que se hicieran cargo de las diligencias del levantamiento de los cuatro cuerpos, que fueron trasladados al anfiteatro del Panteón Municipal de Tehuacán para que el médico legista se hiciera cargo de las necropsias.

Quienes ubicaron los cadáveres dentro de la cisterna fueron sus propios familiares cuando los buscaban.

Las primeras investigaciones del caso sugieren que no fallecieron como consecuencia de un accidente, por lo que se presume que pueda tratarse de un homicidio múltiple o un suicidio.

En la cisterna se encontraban 18 contenedores llenos de hidrocarburo, lo que indica que los occisos estarían relacionados con el robo de combustible.