A Luis Enrique le avisaron que aquella que había contestado era la última pregunta. Entonces, en lugar de levantarse y marcharse, siguió: iba a acabar la conferencia de prensa de una manera distinta, dijo. “No seré entrenador del FC Barcelona la próxima temporada. Es una decisión muy difícil para mí, muy meditada, muy pensada. Pero tengo que ser fiel y justo con lo que pienso. Esta temporada tuve una reunión con Albert Soler y con Robert Fernández [director de las secciones profesional del club y director deportivo, respectivamente] en la que ya les adelantaba que había la posibilidad de que no renovara mi contrato. Me dijeron, en nombre del club, que no tuviera ninguna prisa, que iban a esperar a que lo tuviera claro”. Y llegó el día. “El motivo es mi manera de vivir la profesión, la búsqueda incesante de mejorar a mi equipo. Me vendrá bien descansar un poco a final de temporada”.

El presidente del club, Josep Maria Bartomeu, aseguró tras el anuncio que el técnico le comunicó su decisión "hace unos días". "La valoración que tenemos que hacer ahora es que tenemos que estar contentos por lo bien que ha trabajado y por lo que falta por hacer. Aceptamos la decisión del entrenador y le damos todo el apoyo hasta que finalice el contrato", reflexionó el mandatario. Y añadió: "Ahora ya no tenemos que especular más y a partir de ahora nos tenemos que entregar en la competición. Tenemos muchos trabajo en las competiciones en las que estamos y tenemos que estar a tope".  

El entrenador, que logró en su primera temporada al frente del equipo ganar el triplete como ya hiciera pocos años atrás el Barça con Pep Guardiola —es el único equipo español que lo ha conseguido, y en dos ocasiones—, quiso finalizar su discurso agradeciendo al club la confianza que había depositado en él a lo largo de toda su trayectoria, desde su época de jugador hasta ahora. “Cuando pensaron que tenía capacidad para entrenar al filial y cuando pensaron después en mí para entrenar al primer equipo en estos tres años que serán inolvidables”, dijo. Y añadió: “Quedan tres meses apasionantes en los que estamos en todas las competiciones, estamos en la final de la Copa y vamos a tener una oportunidad de darle la vuelta a la Liga y, si los astros se alinean, de darle también la vuelta ese partido de Champions”, dijo en referencia a la vuelta de octavos contra el PSG (4-0 en la ida). “Dedicación máxima y exclusiva estos tres meses”, sentenció, como si quisiera lanzar un mensaje de unidad a todo el barcelonismo.