Tras un proceso que duró nueve meses, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, a través de la Comisión de Justicia Partidaria, determinó la expulsión de Fernando Morales Martínez, quien fuera dirigente estatal, diputado local y federal por el tricolor.

Durante la mañana de este viernes se informó del documento emitido por la Comisión donde se anunció la expulsión del hijo del exgobernador priista, Melquiades Morales Flores.

Más tarde el Comité Directivo Estatal indicó que desde este viernes, el político dejaba de formar parte del PRI y entre los derechos que se le suspendieron está el de la reafiliación. 

Fernando Morales Martínez actualmente se desempeña como subsecretario de Desarrollo Político y Participación Ciudadana de la Secretaría General de Gobierno (SGG), antes, trabajó en el gobierno panista de Rafael Moreno Valle.

En el documento, la Comisión de Justicia Partidaria del CEN del PRI determinó la expulsión de Fernando Morales Martínez al declarar fundados los agravios acusados por el dirigente del tricolor en Puebla, Jorge Estefan Chidiac, entre ellos, el apoyo a un candidato de otro partido.

“Primero: Es fundado el procedimiento sancionador iniciado en contra del ciudadano Fernando Morales Martínez, por las razones y fundamentos legales que se precisan en los considerandos (…) Segundo: En consecuencia se expulsa como militante del Partido Revolucionario Institucional al Morales Martínez (…)”, es parte de lo que se lee en el documento.

Asimismo, señala que los efectos de expulsión consisten en dejar de formar parte del PRI, así como el cese de los derechos partidarios enunciados en los artículos 57 y 58 de los estatutos del instituto político.
 
El largo proceso

En mayo de 2016, el Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI en Puebla, a cargo de Estefan Chidiac presentó ante la Comisión de Justicia Partidaria una solicitud para expulsar a Morales Martínez de las filas del partido, por “traicionar” al tricolor y apoyar al entonces candidato, del PAN y de la coalición “Sigamos Adelante”, Tony Gali Fayad.

El instituto político acusó que el hijo del exgobernador, Melquiades Morales Flores, operó a favor del PAN en los procesos electorales 2015 y 2016, por lo que anexaron: “actos de traición y deslealtad contundentes” en su contra, así como pruebas de su participación en diversos actos de campaña de los dichos procesos electorales donde “abiertamente ha expresado su apoyo a otros candidatos”.

En agosto del año pasado, el entonces priista Fernando Morales Martínez fue notificado por la Comisión de Justicia Partidaria del PRI para que se presentara al desahogo del procedimiento sancionador de expulsión de su partido. Se le dieron 15 días para exponer su defensa.

A partir del 18 de agosto comenzaron a correr los 15 días que tenía para explicar si cometió alguna falta o infracción a los estatutos del PRI, como lo acusó el dirigente estatal  del partido, Jorge Estefan Chidiac.

“Si alguien encuentra que alguna persona traicionó al partido y presenta pruebas ante la comisión entonces procederá, en estos momentos estamos tratando de sanar heridas y no de abrir nueva heridas”, señaló en su momento Estefan Chidiac, presidente estatal del PRI.

No me incluyeron, dijo Morales para defenderse

Morales Martínez quien fuera subsecretario de Desarrollo Político y Participación Ciudadana de la Secretaría General de Gobierno (SGG) durante la administración del exgobernador, Rafael Moreno Valle, declaró, previamente, que continuaría defendiendo sus derechos político-electorales para evitar su expulsión del tricolor.

El pasado 22 de febrero el Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP) desechó la impugnación de Morales Martínez contra su proceso de expulsión del PRI, porque todavía no había sentencia de la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del tricolor sobre dicho proceso.

Tras haber sido fue notificado del proceso de suspensión de sus derechos partidistas, el exdirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional aseveró que el proceso de expulsión busca justificar los malos resultados que obtuvo la dirigencia local en la pasada elección y sentenció que defendería su militancia.

En entrevista, el entonces subsecretario de Asuntos Políticos del Gobierno del Estado dijo que las acusaciones realizadas en su contra carecen de sustento debido a que, aseguró, nunca apoyó al Partido Acción Nacional (PAN) en el pasado proceso electoral sino que se pronunció a favor de la candidatura de “un ciudadano” que no estaba afiliado a ningún partido político.

Precisó que el pronunciamiento a favor de Tony Gali Fayad se derivó de la falta de inclusión en la campaña del PRI con la excandidata, Blanca Alcalá Ruiz y de su dirigencia estatal.

Morales Martínez, nombró a su líder estatal como “Estefan Trump” y lo acusó de ser el principal promotor de la división de la militancia con “la construcción de muros” para separarlos.