Que el futbol puede ser maravilloso lo demuestran noches como ésta, goleadas que pasarán a la historia y que nunca se olvidarán. Los dirigidos por Luis Enrique han podido lograr una hazaña nunca antes vista y han conseguido dar la vuelta a un resultado muy adverso, un 4-0 en el Parque de los Príncipes, a base de trabajo, esfuerzo, buen juego, confianza y fe, especialmente fe.

Porque en el minuto 87 el Barcelona estaba eliminado y necesitaba tres goles para pasar, con el 3-1 que había hecho Cavani, pero un gol de falta directa de Neymar Jr. al 88, otro de penalti del brasileño al minuto 89 y la punta del pie de Sergi Roberto al 95, en los últimos segundos del partido, han hecho estallar a un Camp Nou que ha animado, cantado, chillado, luchado, saltado y emocionado como nunca.

Porque la remontada ha sido una realidad por el trabajo realizado desde dentro y fuera del campo. El ambiente del Camp Nou, como nunca se había visto, ha sido clave para ayudar al equipo azulgrana en cuanto a intensidad. Dominador absoluto, y con una presión asfixiante, el Barcelona ha sabido cómo tenía que jugar y lo ha demostrado desde el inicio.

El sueño comienza siendo posible

La remontada se ha iniciado de la mejor manera, con un gol de cabeza de Suárez en el primer minuto, tras aprovechar una indecisión de Trapp (1-0). Además, el marcador al descanso (2-0) ya invitaba al optimismo.

Pero no sólo por el resultado, sino por las sensaciones. Porque los blaugranas han ahogado al Paris Saint-Germain, aculado en su propio campo, y se han ido sucediendo las ocasiones azulgrana.

El ejemplo perfecto de la convicción que ha tenido el equipo ha sido, precisamente, el segundo gol. Una jugada luchada de Andrés Iniesta desde el interior del área, que le ha robado la cartera a Marquinhos y ha acabado con el gol en propia portería de Kurzawa, dejando el 2-0 al minuto 40.

Duro golpe del PSG

Un 2-0 que ha dejado tocado al equipo de Emery, que sólo ha tenido en la pelota parada y en alguna pérdida azulgrana la posibilidad de hacer daño. Pero a diferencia de 2-0, el 3-0 de Leo Messi, que ha transformado un penalti que Meunier ha cometido sobre Neymar para el 3-0 al 49.

Y, cuando ha probado alguna transición rápida, ha llegado el 3-1 de Cavani, previamente ya había enviado el balón a la base del palo, recibiendo solo en el interior del área y ha chutado a romper para batir a Ter Stegen; el marcador indicaba 3-1 al minuto 61.

Últimos minutos heroicos

Cuando cada vez la llama era más pequeña, de golpe ha vuelto a crecer. No quedaba prácticamente tiempo para nada, pero en un final de locos el Barcelona ha podido hacer tres goles en 7 minutos que han dado la vuelta a la eliminatoria.

Una remontada que, en estos últimos instantes, ha tenido a dos protagonistas: Neymar Jr. y Sergi Roberto. El primero ha hecho el cuarto gol en un lanzamiento de falta espectacular (4-1), mientras que ha transformado un penalti de Marquinhos sobre Suárez a falta de los cinco minutos del añadido.

Con el Camp Nou completamente enloquecido, incluso Ter Stegen ha jugado los últimos minutos en el interior del área del PSG. Y como la fe mueve montañas, el Barcelona ha recibido el premio que merecía: un gol en el último.

En una recuperación del portero, que ha abierto hacia Neymar, el brasileño ha puesto el balón en el interior del área y Sergi Roberto, rompiendo la línea defensiva, ha logrado convertirse en el gran héroe de la remontada con la punta de la bota para dejar el 6-1.