Durante 2016 Puebla acumuló 82 asesinatos de mujeres, 59 fueron clasificados como feminicidios, solo en el 50 por ciento de los casos hay detenidos, pero ninguno a la fecha ha sido sentenciado y la justicia ha dejado en libertad a algunos de ellos, informó María del Rosario Sarmiento Ramos, presidenta de la Asociación de Madres Solteras.

Durante un foro para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, Sarmiento Ramos explicó que los feminicidios son el resultado de la violencia extrema contra mujeres y niñas, representan una experiencia de terror continuo donde humillación, desprecio, maltrato físico y emocional, además del hostigamiento, violencia sexual, incesto y abandono son una constante.

Aclaró que es importante precisar que no toda violencia que provoca la muerte puede ser considerada feminicidio, porque cuando el género de la víctima es irrelevante para la persona que la priva de la vida se trata de un homicidio no feminicida.

Recordó el caso de María del Rosario Robles, de 46 años de edad, quien fue asesinada en su casa del Fraccionamiento La Joya. De las primeras investigaciones se desprendió que conoció al asesino a través de las redes sociales, específicamente, Facebook, y la visitó en su domicilio.

El hombre, cuya identidad se desconoce, se quedó a dormir con ella y el cuerpo fue hallado con 36 puñaladas en el cuerpo; cabe destacar que en el lugar se reportó el robo de un Chevy, color azul, con placas del estado de Tlaxcala, un celular, una pantalla plana y una computadora, por lo que no se descarta que el móvil se trate de un robo”, sentenció.

Revivió el caso de Paulina Camargo Limón, quien estando embarazada presuntamente fue asesinada por su novio, José María Sosa Álvarez a, mismo que está en prisión, aunque no se le ha condenado.

Rosario Sarmiento Ramos, lamentó que después de 22 meses de permanecer en la cárcel saliera libre Ángel de Jesús Carrasco Martínez, acusado de participar en el secuestro y homicidio de la estudiante de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), Isarve Cano Vargas, ocurrido el 17 de mayo del 2015 en Tehuacán.

Los perfiles del feminicida son: personas violentas en sus trabajos, con sus compañeras y compañeros, las personas no se pueden controlar y a pesar de verse tranquilas siempre están pensando en perjudicar y dañar a sus compañeros y compañeras; violencia excesiva a cualquier respuesta, con el propósito de sentirse superiores a pesar de que saben que son inferiores; los consumidores de drogas, entre ellas el alcohol, y quienes complacen y aplauden la violencia; los que se sienten impunes al tocar a mujeres o dañar a otras personas; los misóginos; los violentos excesivos; los machos exacerbados y quien proviene de una cultura patriarcal”, subrayó .

El agresor, matizó, por lo general es un ser inseguro de sí mismo, sin importar si aparenta lo contrario, su autoestima está por abajo del rango general y lo demuestra tratando de controlar todo desde el punto de vista psicológico aunque sea corto de entendimiento.

Reiteró que el feminicida es una persona que piensa que su víctima le pertenece, como una camisa o unos pantalones, su perversidad, el narcisismo que practican aunque no se den cuenta de ello, es un factor común.

Así nació el macho feminicida

La directora de Comunicación del Centro de Investigación Educativa y Entornos Virtuales del Aprendizaje, Mireya Ramírez, detalló que el feminicida tiene su origen en la prehistoria cuando los hombres aún no tenían un lenguaje, pero ya sabían cazar.

Mireya Ramírez ponderó que como los hombres no respondían a los gritos de auxilio de sus compañeros de cacería comenzaron a formar una barrera sobre la importancia de la vida, y desde esa época comenzaron a maltratar a las mujeres.

Sexo seguro y con amor

En su momento la empresaria María del Carmen Pérez Garrido, reveló que ella trajo a Puebla las famosas sex shops, en donde se encuentran artículos para explorar la intimidad de las personas con discreción.

Pérez Garrido destacó que el sexo deberá ser con amor y con responsabilidad para trascender y no quedar como simples animales al momento de la reproducción.

Antes de dar paso a la parte cultural se guardó un minuto de silencio para recordar a las mujeres asesinadas violentamente.