El mosquerito del Balsas -Xenotricus mexicanus- es una de las especies de aves más extrañas del país: es pequeña, de unos 15 centímetros, color gris y de vientre claro. Junto a la matraca del Balsas -Campylorhynchus jocosus-, hoy amenazada, sobrevuela las 23 mil hectáreas de superficie de la Presa de Valsequillo. Gracias a la contribución de biólogos de la BUAP, esta zona fue declarada Humedal de Importancia Internacional por la ONU, por lo cual el mosquerito y otras especies podrán seguir habitándola.

La presa Manuel Ávila Camacho, mejor conocida como Valsequillo, es un área de reproducción, alimentación y resguardo para flora y fauna amenazadas, una zona con alto grado de especies endémicas y un punto vital en la ruta de aves migratorias provenientes del norte del continente.

De este sitio dependen muchos servicios ambientales para la región, por lo que es fundamental su preservación”, aseveró Francisco Jiménez Moreno, biólogo por la BUAP, especialista en el estudio de ese humedal.

En ese sentido, investigadores de la Facultad de Ciencias Biológicas -bajo la dirección del doctor Ernesto Mangas Ramírez, miembro de esta unidad académica- colaboraron activamente con el maestro Jajean Rose-Burney, del Cuerpo de Paz de Estados Unidos, en la postulación de la presa como Humedal de Importancia Internacional, ante la Convención de Ramsar de Naciones Unidas, que se encarga de generar y aplicar marcos de acción para la conservación y uso racional de humedales en el mundo, mediante estrategias locales y nacionales, con la cooperación internacional.

Gracias a la ficha técnica elaborada por Rose-Burney, con ayuda de los científicos de la BUAP, el 2 de febrero de 2012 la cuenca de Valsequillo, ubicada al sur del municipio de Puebla, fue decretada Humedal de Importancia Internacional, por lo que ahora debe ser objeto de acciones para su preservación.

Jiménez Moreno, quien colaboró en este proyecto, precisó los tres criterios fundamentales que sustentan la declaratoria: la gran diversidad de especies que posee, muchas de ellas en peligro, el gran número de animales y plantas endémicos y por ser un punto estratégico en la ruta de muchas aves migratorias.

El especialista, actualmente estudiante del posgrado en Ciencias Ambientales, en el Instituto de Ciencias de la BUAP, consideró que por su alta biodiversidad, la conservación de este sitio Ramsar derivará en la creación de oportunidades técnico-científicas, culturales y ambientales, para un estado de gran diversidad como lo es Puebla, que además de Valsequillo, posee otro Humedal de Importancia Internacional: el sistema de represas y corredores biológicos de la cuenca hidrográfica del rio Necaxa, declarado el 2 de febrero de 2008.

La entidad, a su vez, pertenece a un país megadiverso. “De tal magnitud es la importancia de su resguardo”, destacó Jiménez Moreno.
Sobre el municipio de Puebla, Rose-Burney determinó que cuenta con 509 especies registradas: 242 aves, 108 invertebrados, 97 mamíferos, 36 reptiles, 18 peces y ocho anfibios.

En estudios actualmente en progreso, los biólogos de la BUAP estiman que Valsequillo cuenta con 231 especies de aves, 21 de reptiles, 15 de mamíferos, ocho de anfibios y dos de peces, así como seis de gasterópodos (invertebrados acuáticos).
Desafortunadamente, agregó el investigador, 27 de estas especies presentan estatus de protección especial o están amenazadas, según la norma oficial 059-Semarnat-2010.

En cuanto a la flora, las especies registradas corresponden a diez de carácter acuático y 70 terrestres, ubicadas en 20 órdenes y 34 familias. Sin embargo, por observaciones personales, el científico calcula que puede haber cerca de 250 especies, que podría ampliarse a través de futuras investigaciones. Asimismo, registró siete especies de encino (Quercus sp), desafortunadamente como relictos.