Estimados hermanos, seguimos celebrando la alegría de la Pascua de Jesús, este domingo sexto del tiempo Pascual, alegría que nos inunda y nos impulsa en nuestra de vida de fe. 

La palabra de Dios que meditamos en este  domingo, nos invita a contemplarlo en su esencia “amor”, no hay mejor definición que pueda hacer el evangelista, “Dios es amor”, que se ha manifestado en el envío de su hijo Jesucristo al mundo, para que todo el que crea en él tenga vida eterna, eso es lo que Dios quiere para nosotros, que tengamos la vida, y sobre todo en abundancia, porque su es más grande que el pecado y que la muerte, ya que él los ha vencido por su Resurrección. 

Pero es necesario estar junto a él, hoy nos dice: “Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos permanecen en mi amor”, toda nuestra vida de fe está fundamentada en el encuentro personal con Cristo, es necesario conocerlo, aceptarlo y adherirnos a