En la gestión de Fernando Manzanilla al frente de la Secretaría General de Gobierno se generaron la mayor cantidad de iniciativas y propuestas que tanto han sido criticadas por todos los partidos políticos, como la controvertida Ley del Agua, que generó la privatización que tanto daño ha causado a los poblanos.

Estamos hablando de un total de 29 iniciativas en las que hay mano del ejecutivo estatal, entre las que está la controversial Ley del Agua, que el ahora candidato por el distrito XII tuvo que revisar y aprobar para enviar al congreso bajo la rúbrica de quien es su cuñado. Él tuvo que estar en el diseño o en su delineado final, por lo que es imposible que en esta ley no haya estado de acuerdo ni haya operado políticamente para favorecer a su grupo.

Así, la participación de Manzanilla en la clausura simbólica de “Agua para Todos” fue magra, tibia y como obligada, puesto que él sabe que la diseñó y que finalmente no está en contra de la privatización sino “sólo de la operación”. Manzanilla es un neoliberal bien hecho y está propuesto por el ultraconservador Partido Encuentro Social. Pero como los votos y la ideología de este instituto no dan para nada en Puebla ha estado jugando al discurso de izquierda durante su campaña.

“Hubo seis reformas a la ley local que permitió finalmente la privatización de la concesión del agua por 30 años […] pero no es que la privatización sea mala, el tema es que le cedieron el control total a la empresa”.

Y esta es la postura que sostenía, hasta que se dio cuenta que su campaña se va a pique y requirió sacar nueva publicidad de último momento para decir que “siempre no” que aunque la hizo y la defiende ya mejor prefiere que se quite.

Por lo tanto, Fernando Manzanilla es igual que la totalidad de candidatos de Encuentro Social, un caballo de troya que seguro traicionará a quienes quieren que se anule la ley que privatiza el agua y otro gran bloque de iniciativas de izquierda que sí defienden los candidatos de Morena.