Guillermo Deloya Cobián aseguró que su triunfo el 1 de julio no será sorpresa en la capital, ya que es el único candidato a la presidencia municipal de la capital que recorrió en los sesenta días de campaña más de mil kilómetros pues las jornadas llegaron a ser de 10 horas tocando puerta por puerta.

Al terminar la campaña, el candidato del Partido Revolucionario Institucional expuso que, mientras sus contendientes hacían campañas desde el escritorio o con mítines en los que reunían a una veintena de personas, él decidió que tenía que conocer a cada uno de los habitantes de la ciudad, sobre todo aquellos que viven en la periferia.

Recordó que fue presidente nacional de la escuela de cuadros del PRI y una de las recomendaciones era el no engañarse en las campañas de los municipios con mítines, sino buscar la cercanía con la gente.

Dijo que la gente lo conoció, estrecho su mano pero, sobre todo, fue escuchada en sus demandas lo que le permitió presentar una agenda real “no con ocurrencias”.

Aseguró que con una campaña austera se puede ganar y reiteró que el elector ya no se deja engañar por aquellos que prometieron un cambio al entrar al gobierno y dejaron a Puebla en los últimos lugares en materia de seguridad, con la desaparición de mujeres, mala calidad de los servicios, o quienes solo quieren improvisar aprovechando la imagen de un aspirante.

El último día de campaña

El candidato indicó que en el último día de campaña firmó el Pacto por la Primera Infancia e indicó que si en Puebla “no cuidamos ni vigilamos el desarrollo de nuestra niñez, estaremos mal invirtiendo el futuro y desperdiciando el presente”.

Deloya Cobián enfatizó que el PRI ha sido un partido reivindicador de las causas sociales y por ello está convencido que una de las más justas y que se debe atender con la mayor ética, es proporcionarle las condiciones de vida, desarrollo y alimentación a nuestros niñas y niños poblanos, por lo que se comprometió a que, al llegar a la presidencia municipal, las traducirá en acciones y políticas públicas de gobierno.

El documento, signado hoy, precisa que la primera infancia será una prioridad en el gobierno de municipal y se dispondrán las acciones y recursos necesarios para que se alcancen los objetivos y metas del Pacto por la Primera Infancia, que contemplan.

Dijo que entre los objetivo se encuentra el Incluir en el Plan Municipal de Desarrollo los objetivos y líneas de acción estratégicas necesarias para el cumplimiento del compromiso, establecer una política para el desarrollo integral de la primera infancia que dé prioridad a la población en pobreza extrema y armonizar las políticas públicas municipal para lograr los objetivos.

“Seremos responsables, de acuerdo a las facultades del 115 constitucional, para actuar de manera decidida en generar condiciones de vida y de desarrollo al municipio como la primera célula de acercamiento de un gobierno hacia los ciudadanos y con ello tenemos la obligación de que, en este primer acercamiento y compromiso tener la firmeza, solidez y convicción para poder generar las condiciones necesarias en beneficio de la población”, aseguró.

Memo Deloya, precisó que se ocupará todos los días en el correcto desarrollo y el mejoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos y, principalmente, de la primera infancia.

Por su parte Jorge Villar Miguelez, director general de Casa del Sol, señaló que la primera infancia es la etapa más importante del proceso humano, ya que, en esta, el cerebro desarrolla su capacidad en un 90 por ciento.

Dijo que, en Puebla hay 600 mil niñas y niños que están pasando por esta etapa, pero el 60 por ciento, de estos infantes, viven en pobreza y violencia, “cuando se conviertan estos niños en jóvenes y adultos tendrán un terrible futuro y nosotros por ende como nación igual, por eso es importante invertir en la primera infancia”, indicó.

En el evento, también estuvieron presentes, Sandra Peña García de la Asesoría para el Manejo Adecuado de la Discapacidad A.C. (AMAD); María de los Ángeles Romero Ogawa, de la Liga de la Leche, A.C. y Enrique Borja Galindo, de Casa Alto Refugio A.C.