El recién nombrado candidato al gobierno de Puebla por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alberto Jiménez Merino, aseguró que en su institución política "no todos somos corruptos", pues hay gente comprometida como él, que quiere trabajar por el estado. 

Dijo que una de sus primeras acciones es la búsqueda de los sectores del PRI y de los aspirantes al gobierno de Puebla que quedaron fuera y con ello fomentar la unidad, para que todos participen juntos en el proceso electoral extraordinario. 

En una entrevista en Informativo 102, el priista manifestó estar agradecido por la oportunidad que le dio su partido, al considerarlo para abanderar la causa priista. Dijo que es momento de la unidad y de regresar a los ciudadanos, quienes en el proceso electoral pasado le dieron la espalda a su partido, por los graves problemas de corrupción.

El aspirante al gobierno de Puebla -pues será candidato una vez que el Instituto Nacional Electoral (INE) avale su candidatura, después del proceso que llevó a cabo el PRI-, dijo que  ante la falta de acuerdos entre los demás contendientes al mismo cargo, fue el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) el que tuvo que intervenir. 

Sostuvo que desde 1991 ha estado al servicio público, siempre trabajando en gobiernos priistas y esta oportunidad de ser el candidato al gobierno de Puebla es el resultado de su lealtad, trabajo intenso, capacidad, experiencia y respeto pleno a su partido. 

Consiente de un proceso electoral complejo 

El exfuncionario federal dijo que está consiente de que el proceso electoral extraordinario es complejo, sin embargo, luchará hasta el final, pues su principal bandera es  mantener cercanía con los ciudadanos. 

Dijo que los anteriores procesos electorales, los ciudadanos le dieron la espalda al PRI, producto de los altos índices de corrupción, pero aclaró que no todos los militantes se mantienen en esa línea. 

"Estamos muy conscientes de que la gente le dio la espalda al PRI el año pasado a nivel nacional, a nivel estatal, no obstante, lo que quiero dejar sentado es que no todos somos corruptos, no todos somos como se ha dicho y desde ese punto de vista creo que  en esta campaña habrá que volver a las propuestas, habrá que volver a la confianza de la gente, a fomentar la unidad a partir de ahí poder construir posibilidades de éxito", dijo. 

Señaló que cuando sea el tiempo electoral ya presentará sus propuestas de trabajo, pues adelantarse sería sancionable, aunque insistió en que el trabajo con la gente será la clave del éxito. 

Candidatura en medio de desacuerdos en el PRI 

Alberto Jiménez Merino reconoció la falta de unidad en su instituto político, incluso por la falta de acuerdos el CEN tuvo que intervenir para decidir quién sería el candidato a gobernador. 

Señaló que la tarea que tiene es compleja, pues tendrá que mantener diálogo permanente con Lorenzo Rivera, Ricardo Urzua y Enrique Doger Guerrero, este último excluido de un pacto por la unidad, para mantenerse amados en el proceso electoral extraordinario.  

"Todos estuvimos de acuerdo en el momento en que pedimos que el CEN tomará la decisión, que la decisión que ellos quisieran sería respaldada por los tres restantes, así lo exprese en todo momento y trabajaremos para incorporar a todos, ir a buscarlos, convencerlos y tener los mejores resultados", refirió. 

Jiménez Merino dijo que este proceso electoral extraordinario es buen momento para que todos se pongan de acuerdo, para construir la unidad, tender puentes de diálogo y mantener la cercanía con los militantes, pues este partido tiene altas posibilidades de regresar al poder.   

"Hoy he venido escuchando en el PRI nacional que es volver al origen y estar cerca de la militancia y de la población, desconozco qué razones hayan sido consideradas pero a mí me honra mucho y agradezco al PRI está gran oportunidad y poder seguir sirviendo a Puebla para mí ha sido siempre un privilegio", dijo. 

En el pasado proceso electoral, el PRI apenas obtuvo 500 mil votos, por lo que se colocó como la tercera fuerza política en el estado.