De enero a octubre de 2018 se registraron 503 desapariciones de mujeres en Puebla, de las cuales la Fiscalía General del Estado continúa sin dar certeza a los familiares sobre el paradero de 366 de ellas.

Una de las estrategias conjuntas para tratar de evitar la violencia y desaparición de jóvenes, la realizaron el Ayuntamiento capitalino y la BUAP, con la entrega de “pulseras rosas” que, mediante un software alertaría a corporaciones policiacas si las universitarias requerían ayuda.

El diputado Gabriel Biesto reconoció que en materia de legislación aún hay pendientes para fortalecer los esquemas de procuración de justicia y erradicar la violencia contra las mujeres.

Por su parte, la diputada Nora Merino Escamilla compartió su perspectiva y el trabajo que se promueve desde el Congreso local.