Comprar ácido altamente corrosivo y peligroso para las personas en México, es posible.

Al respecto, el director ejecutivo de Acid Survivors Trust International, Jaf Shah apuntó que  los gobiernos deben regular la venta y compra de ácidos para prevenir ataques.

El reportaje realizado por Huffington Post, muestra cómo la falta de normas en la industria facilita la comisión de crímenes graves.

Al tratarse de ácido sulfúrico –que en muchas ocasiones se emplea contra las mujeres y niñas- se piensa que la compra de éste debería ser una tarea complicada e incluso arriesgada.

No lo es

Al instante de buscar en internet cómo los perpetradores de esos ataques, que desfiguran el rostro de sus víctimas, adquieren esos líquidos abrasivos. El primer resultado de búsqueda es que la compra y venta de productos, es como si comprar ácido fuera lo mismo que conseguir una televisión o un reloj usado.

En las plataformas, existen cientos de opciones para comprar hasta 200 litros de ácido sulfúrico en varios estados del país. Jalisco, Nuevo León, Estado de México, Guanajuato, están entre los más comunes. En Ciudad de México, por ejemplo, hay más de 100 puntos de venta. 

Daños irreversibles 

En noviembre de 2018, el caso de Helena Saldaña Aguilar, una joven universitaria de 23 años que fue atacada con ácido en las puertas de su casa en la alcaldía Iztacalco, su rostro fue desfigurado, resultó con quemaduras de segundo y tercer grado que han dejado cicatrices de por vida, perdió la visión en el ojo derecho y tiene enfrente más de 25 cirugías reconstructivas. Ese extenso daño fue hecho con solo medio litro de ácido, con un costo –para el victimario-  de 25 pesos.

Los ácidos, además del uso industrial, tienen un uso intenso en el ámbito criminal.

Por ejemplo, un tambo con dicho líquido puede disolver el cuerpo de una persona entre 2 y 6 horas, dependiendo de la complexión de la víctima. Entre 2006 y 2009, Santiago Meza López, “El Pozolero”, deshizo 300 cuerpos en Tijuana usando ácido sulfúrico. 

En mayo del año pasado, el rapero “QVA” de 20 años usó varios litros de un líquido corrosivo para disolver los cadáveres de tres estudiantes de cine secuestrados por error en Tonalá, Jalisco,  al respecto la Fiscalía General de Jalisco localizó 46 bidones con ácido sulfúrico al 98% de pureza con el logotipo de la empresa Operquim Operadora Química, SA de CV.

En México, el ácido sulfúrico, clorhídrico y nítrico se consigue por internet, laboratorios y se adquiere fácilmente.

Con información de Huffington Post