Alan García, expresidente de Perú, se disparó en la cabeza dentro de su domicilio, en Lima, antes de ser detenido ante las acusaciones de corrupción en su contra, las cuales indicaron que recibió un pago ilegal del gigante brasileño de la construcción Odebrecht.

El abogado Erasmo Reyna indicó a la televisora local que “el expresidente tomó la decisión de dispararse”, mientras el Ministerio de Salud indicó en un comunicado que García presentaba un “impacto de bala en la cabeza, entrada y salida” y que su estado de salud era delicado.

En tanto, el director del hospital “Casimiro Ulloa”, doctor Enrique Gutiérrez, explicó que el exmandatario ingresó a la unidad y a las 7:17 fue trasladado a la sala de operaciones.  

La fiscalía afirma que el expresidente, quien gobernó en los periodos de 1985 a 1990 y de 2006 a 2011, recibió 100 mil dólares de Odebrecht, maquillados bajo la apariencia de pagos por una conferencia en Sao Paulo que García realizó en 2012.

Odebrecht está en el centro del mayor escándalo de corrupción de América Latina después de admitir en 2016 como parte de un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos que sobornó a funcionarios corruptos de la región por cerca de 800 millones de dólares a cambio de recibir contratos de obras de infraestructura.

Con información de Excélsior y El Universal.