Al presumir la contracción de los niveles de inseguridad en Puebla capital en todas las modalidades de delitos en seis puntos porcentuales, especialmente los del fuero común, la presidenta de la comisión de Seguridad Ciudadana, Ana Laura Martínez Escobar, omitió indicar que la percepción de inseguridad se mantiene entre las más altas del país.

Los datos duros, acentuó, no son estadísticas del gobierno municipal sino del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Destacó que la disminución de inseguridad se nota también en niveles de homicidios, casa-habitación, transeúntes, autopartes y robo a pasajeros del transporte público. Pero el hurto a usuarios de unidades colectivas son hasta de cinco diarios y a veces ninguno, confesó el director de Seguridad José Tlachi, semanas atrás.

“Robo a transporte puedo comprobar con graficas que estuvo más pesado 2017 y 2018, aunque sí hay, estuvo más fuerte en administraciones pasadas”, dijo la morenista.

De acuerdo a los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública proporcionados por la regidora, se registró en el segmento de robo a trasporte público en el 2015,  135 actos violentos y 772 sin violencia; durante el 2016, alcanzaron los 339 con violencia y mil 354 violentos; en los 12 meses del 2017 se registraron 893 violentos y dos mil 949 sin violencia; en 2018 hubo mil 240 incidentes violentos y tres mil 133 sin violencia.

Indicó que en el primer trimestre de 2018 se realizaron 288 atracos violentos y 889 sin violencia, durante en el primer trimestre del 2019, sumaron  217 hechos violentos y 441 sin violencia que se traducen en 658 robos a diferentes unidades del transporte colectivo.

El robo a negocios, señaló, es uno de mayor incidencia en la Angelópolis como se nota en el primer trimestre de este 2019 con  488, de ellos 392 han sido violentos y 96 sin violencia; en los primeros tres meses de 2018 totalizaron 941 mil 774 incidentes violentos y 167 sin violencia, pero estos hechos no violentos durante los 12 meses del año previo alcanzaron los tres mil 195.

Así la ENSU de INEGI

La entrega destacó que en marzo de este 2019, el 87.6 por ciento de encuestados puntualizó sentirse inseguro en la principal metrópoli del estado. Pero los índices eran más elevados, después que en diciembre del 2018 el 93.4 por ciento de los encuestados se sentían inseguros en las calles de Puebla capital.

En comparación con la misma encuesta del año previo en marzo del 2018 el 80.9 por ciento de los encuestados se dijo sentirse verdaderamente inseguro viviendo en la ciudad y, durante el mes previo, los indicadores aumentaron.

La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), publicada por el INEGI, destaca que en promedio en México el 74.6 por ciento de la población de 18 años y más considera que vivir en su ciudad es inseguro.

La sensación de inseguridad por temor al delito y las expectativas que tiene la población sobre la seguridad pública se generan por la influencia de diversos factores, como la atestiguación de conductas delictivas o antisociales que ocurren en el entorno donde se desenvuelve la población.

Sienten miedo

El 81.7 por ciento de la población siente inseguridad en los cajeros automáticos localizados en la vía pública, 75.1 por ciento en el transporte colectivo.

Además, el  69.7 por ciento de los encuestados aseguró sentirse inseguro en el banco y 67.1 por ciento en las calles que habitualmente camina.

El 66.4 por ciento de la población residente en las ciudades donde se levantó el estudio demoscópico, precisó que durante el primer trimestre de 2019 ha cambiado sus hábitos en su vestimenta totalmente casual sin llevar cosas de valor como joyería, dinero y tarjetas bancarías por temor a sufrir algún delito.

El 58.2 por ciento reconoció haber cambiado sus costumbres referentes a permitir que sus hijos menores salgan de sus casas.

Ante ese contexto, el 55.5 por ciento cambió rutinas en cuanto al caminar por los alrededores de sus casas, pasadas las 20.00 horas y un 38.3 por ciento modificó costumbres al visitar parientes y a amigos.

El reporte indica que en el cuarto trimestre del 2018 se tuvo un incremento estadísticamente significativo de 5 por ciento concerniente al cambio de hábitos como llevar cosas de valor por muy básicas que sean.

De los entrevistados el 3.7 puntos por ciento cambió al visitar a parientes, un 2.3 puntos porcentuales respecto a caminar por los espacios aledaños a sus viviendas y 2 puntos porcentuales respecto a permitir que menores salgan de su vivienda.