El anuncio de Estados Unidos de aplicar un arancel al tomate mexicano está vinculado a la política en ese país por las elecciones, aseguró el presidente Andrés Manuel López Obrador, además, dijo que cerrar la frontera para los productores "es una contradicción, si se está buscando resolver el fenómeno migratorio".

"Todo está vinculado a la política: hay elecciones en Estados Unidos. Hay productores de tomate en una parte, en una región de Estados Unidos", sostuvo López Obrador en conferencia de prensa en el central estado de Hidalgo.
   
La Secretaría de Economía de México dio a conocer el martes que a partir de la fecha los exportadores de tomate mexicano se enfrentan al pago de derechos compensatorios provisionales de 17,5 por ciento. Dicho pago debe cubrirse como garantía para poder realizar sus exportaciones hacia Estados Unidos.
   
El mandatario sostuvo que hay legisladores de Estados Unidos que tienen sus intereses, por lo que presionan y se toman esas medidas de tipo "político-electoral" por las circunstancias, que son "totalmente injustas".
   
Expuso en ese sentido que se defiende a los productores, "convenciendo de que debemos llevar una muy buena relación entre los dos países".
   
El Departamento de Comercio de Estados Unidos difundió desde febrero pasado que reactivaría la investigación "antidumping" sobre el tomate mexicano suspendida en 1996.
   
Se espera que la entidad estadounidense emita una decisión a más tardar el 19 de septiembre próximo, respecto a si se suspende la medida o se mantiene el arancel adicional, o bien, si se volverá al libre comercio del producto entre ambos países.
   
El impuesto a las exportaciones de tomate mexicano a Estados Unidos implicará un costo anual superior a los 350 millones de dólares para los productores mexicanos, de acuerdo con la Secretaría de Economía.
   
La medida supone que muchos pequeños y medianos exportadores mexicanos se vean imposibilitados de hacer frente a la pesada carga financiera.
   
El tomate es el tercer producto agrícola de exportación de México, después de la cerveza y el aguacate, y uno de cada dos tomates que se consumen en Estados Unidos es de origen mexicano.
   
Los consumidores del producto en Estados Unidos también resultarán afectados como resultado de la terminación del acuerdo y de la aplicación de derechos compensatorios provisionales, al enfrentar incremento de precios de entre 38 y 70 por ciento, según la Universidad de Arizona.

Con información de Xinhua.