La proyección para construir un nuevo rastro municipal oscila entre los ocho a 12 millones de pesos. En caso de ser una realidad estará concluido antes del primer informe de la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco, 15 de octubre

El responsable de Industrial de Abastos, Raúl Corona Flores, explicó que el nuevo espacio en caso de ser aprobado por los regidores, será Tipo Servicios de Salud (TSS) y no Tipo Inspección Federal (TIF), con el propósito de evitar el clandestinaje de la carne que se promovió  por la certificación.

Indicó que el Tipo Inspección Federal exige varios requisitos, como el que pide el Servicio Nacional de Sanidad, Calidad, Inocuidad  y Calidad Agroalimentaria (Senacica), el que no pueden cumplir los introductores quienes, al verse limitados en sus recursos, acuden a rastros, pero de otros municipios, que no cuentan con la mínima higiene que el certificado en Puebla capital.

“La verdad esto es  algo bueno para la sociedad el de hacerlo el TIF, pero desatendieron la otra parte, la gente que no puede cumplir, va a otros lugares, sin querer fomentaron el clandestinaje y sacrifican en municipios cercanos, pero pensando recuperar esta gente y que la sociedad coma lo adecuado en Puebla hicimos el proyecto TSS que también tendrá normas serias”.

Corona Flores  explicó que este rastro contará un planta de tratamiento, médicos zootecnistas que supervisarán la carne,  asimismo, los desechos no irán a la basura, pues tendrá una planta que hace composta para reutilizar, además todo será aéreo y con todos los materiales cien por ciento inocuos en beneficio del consumidor poblano.

Destacó que el nuevo centro estará  en un predio aledaño al rastro en funciones, localizado en la carretera federal Puebla-Tlaxcala en el kilómetro 6.5 en San Jerónimo Caleras; en un perímetro de 600 a mil metros cuadrados y únicamente para el sacrificio de bovinos.