La nutrición es una disciplina reciente. En 2003, la Academy of Nutrition and Dietetics estableció un modelo formal de atención a pacientes por parte de profesionales de la nutriología. Así lo apreció Araceli Suverza Fernández, nutrióloga certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogos, durante la conferencia Proceso de cuidado nutricio en el ciclo de la vida, en el marco del Día del Nutriólogo.
 
La ponente se refirió al concepto de atención nutricia como una manera de separar el razonamiento clínico de la nutriología, pues, en otros tiempos, la labor del nutriólogo era únicamente un complemento de las labores del médico general. “No había ningún proceso de atención para el paciente, solo diseñábamos los planes alimenticios”, recordó.
 
Tras la consolidación de la Academia se logró la individualización y eventual personalización de la atención a los clientes. Esto implica, dijo Suverza Fernández, un diagnóstico basado en la relación fenómeno-evidencia a partir de estudios específicos relacionados con factores de riesgo biológicos y sociales, así como el pensamiento crítico propio del profesionista.
 
Sobre la brecha de género en su disciplina, reconoció que existen cambios importantes con respecto a los últimos cincuenta años. “La nutriología era estigmatizada porque se le asociaba con la preparación de alimentos. Hablamos de un mundo de hombres y mujeres, no podemos dividirlo”.
 
Previo a la intervención de la invitada,  María Guadalupe Chávez Ortiz, directora del Departamento de Ciencias de la Salud, hizo un llamado a fomentar la cultura de la prevención, comenzando por el entorno directo de las y los nutriólogos en formación, así como el acercamiento a nuevas oportunidades de formación y vinculación con el entorno.
 
En complemento, Daniel López Camarillo, coordinador del Consejo Estudiantil de la licenciatura, felicitó a todas las y los nutriólogos que ejercen en diferentes instancias, así como a quienes se encuentran en proceso formativo para incorporarse al mundo laboral.