El aspirante a fiscal general del estado, Guadalupe González Vargas se pronunció por hacer una verdadera limpia al interior de la Fiscalía, e indicó que tiene que los cambios tienen que ser desde la cabeza, además advirtió que actualmente no existen los protocolos para el actuar de los ministeriales, y recordó que su ley orgánica data de 2011, diseñada para el trabajo de una procuraduría cuestionada e ineficiente..

González Vargas en entrevista confío en tres factores para ser designado por parte del Congreso del Estado,  el primero que el gobernador cumpla su palabra empeñada en campaña, durante un desayuno con abogados donde señaló que el fiscal iba a ser poblano, en segundo, cuando el entonces gobernador vetó el decreto de los diputados cuya finalidad era quitar al actual encargado de despacho, así como las declaraciones del diputado Gabriel Biestro en el sentido de que es necesaria la limpia total  en la fiscalía, y ésta debe iniciar por las cabezas.

Señaló que si se juntan los tres factores de que debe ser un fiscal poblano, la congruencia de la declaración de los legisladores cuando se vetaron la iniciativa, y las declaraciones del presidente de la Junta de Gobierno, el proceso no estará viciado, y no será para mantener en el cargo a Gilberto Higuera.

Aceptó que en éstos momentos no hay piso parejo para todos los aspirantes, ya que el encargado de despacho estuvo a cuadro en los medios para un informe, tuvo la Fiscalía para actuar, sin embargo señaló que en su caso tiene congruencia en el mensaje, el sentir de los poblanos, y dará un giro en lo que determinen los diputados.

Expresó que se requiere el cambio en la fiscalía para hacerla más humana, cercana a la gente, con capacidad, que sea garante de los derechos humanos, y para lograrlo tiene que haber un fiscal diferente, que piense distinto.

Reiteró que hay confianza en que el gobernador le quiere dar un giro a la Procuración de Justicia, que se quiere más cercanía con las víctimas de los delitos.

Al ser cuestionado sobre los cambios que se requieren al interior de la fiscalía, expresó que hay que hacer una nueva ley orgánica, hacer la normatividad, no se tienen manuales operativos, políticas internas, se carece de reglamentos, sin protocolos de actuación policial, que llevan a hechos como el del pasado viernes cuando los ministeriales tuvieron que decir “usted disculpe, nos equivocamos”.

Expuso que la Ley Orgánica está de 2011, y fue hecha sobre las bases de una procuraduría endeble, tachada de ineficiente y deshonesta, y no se puede construir una fiscalía con cimientos de esa naturaleza.