El gobierno brasileño anunció hoy que espera el pico de coronavirus en un plazo de entre 2 y 9 semanas, algo que debe colapsar todavía más el sistema sanitario del país, que ya tiene varias capitales regionales sin poder recibir más pacientes al no haber más plazas hospitalarias disponibles.

En una rueda de prensa, el secretario de Vigilancia en Salud, Wanderson de Oliveira, declaró que el gobierno prevé que el período de mayor incidencia del virus empiece dentro de dos semanas, coincidiendo con la época del año en la que se registran más virus respiratorios habitualmente.

"Estamos en la semana epidemiológica número 18. El período de mayor incidencia de virus respiratorios ocurre alrededor de la 20ª, 22ª y 27ª semana. En algunos años se anticipa, en otros es más tarde", comentó.

Para Oliveira, la inmunización de la enfermedad no es algo que pueda lograrse a corto plazo y afirmó que Brasil debe observar un período mínimo de tres meses y ampliar el número de pruebas de diagnóstico del virus, aunque descartó examinar a toda la población.

"El test en masa no significa testar a todas las personas. Significa más personas sobre criterios más precisos", y agregó que algunos grupos deben tener prioridad para las pruebas, como profesionales de salud y seguridad.

La llegada del pico del virus en el país se produce en un momento en el que capitales como Manaos, Río de Janeiro, Fortaleza, Recife o Belo Horizonte ya están con su sistema público de salud al máximo de su capacidad.

En Río de Janeiro, la segunda mayor ciudad del país, hay 326 personas esperando una plaza en la Unidad de Tratamiento Intensivo (UTI), al estar la red pública (municipal, regional y federal) totalmente ocupadas.

En Manaos, el número de muertes por el virus provocó un récord de 140 entierros en fosas comunes este domingo, casi 5 veces más que la media diaria durante el año pasado. 

En los estados de Ceará y Pernambuco el virus dejó 390 y 450 muertos respectivamente y 6.726 casos confirmados en Ceará y 5.358 en Pernambuco, provocando el colapso hospitalario en sus respectivas capitales, Fortaleza y Recife.

En todo Brasil, al menos 4 mil 543 personas murieron y otras 66 mil 501 fueron infectadas por el virus, según el último balance divulgado hoy por el gobierno.