A dos meses de mantener la contingencia por la pandemia COVID-19, las empresas funerarias que operan en la capital y zona conurbada trabajan aún dentro de su capacidad a pesar del incremento del número de decesos en los últimos días, además se reforzaron las medidas de seguridad, señaló el empresario Francisco Espinosa, quien rechazó que su empresa, funerales Asís, se encuentre dentro de las clausuradas por el ayuntamiento capitalino.

En entrevista Francisco Espinosa, señaló que los reportes que tiene hasta el momento del sector, es que no se han saturado los servicios de inhumación o cremación de los cuerpos de las personas que murieron por Coronavirus, pero desde hace dos meses se establecieron los nuevos protocolos para el manejo de los cuerpos.

De la presunta clausura a las instalaciones ubicadas en la colonia Anzures, precisó que solo hubo una visita de personal del ayuntamiento, pero nunca se colocaron los sellos, o se cerraron las instalaciones, ya que se cuenta con todos los permisos.

Comentó que al parecer las empresas que fueron clausuradas el pasado viernes, fue por carecer de permiso para operar el horno crematorio, pero en su caso el horno está debidamente regulado en las instalaciones de Cholula.

Francisco Espinosa señaló que sólo se han atendido servicios locales, y recordó que de acuerdo al reglamento de la Ciudad de México, los cuerpos de COVID-19 no pueden ser trasladados a otros estados.

La norma

El empresario dijo que ahora todas las empresas, y hospitales deben regirse con los lineamientos a nivel federal que  señalan que el cadáver debe ser transferido lo antes posible a la morgue de la unidad después del fallecimiento siguiendo las recomendaciones de bioseguridad de acuerdo con el procedimiento que realicen.

 El personal de salud deberá utilizar precauciones de contacto y gotas (lavado de manos con agua y jabón, uso de guantes, mascarilla quirúrgica, bata impermeable con manga larga y protección ocular) para retirar todos los dispositivos que tenga el paciente para disminuir riesgos de contaminación por derrame de secreciones.

La Secretaría de Salud precisa que el cadáver debe introducirse en una bolsa de traslado para cadáver biodegradable, que reúna las características técnicas sanitarias de resistencia a la presión de los gases en su interior e impermeabilidad.

La introducción en la bolsa se debe realizar dentro de la propia habitación. Una vez que el cadáver esté adecuadamente empacado en la bolsa, se recomienda la desinfección externa de la bolsa con solución de hipoclorito 0.1% (1000 ppm)”.

Se reitera que se debe realizar la clara identificación del cuerpo de acuerdo con los lineamientos de las Instituciones, notificando al camillero para su transporte al mortuorio.

Féretro y destino final

 

Del riesgo para el personal que maneja el ataúd, el manual explica que la bolsa para traslado conteniendo el cadáver puede introducirse en un féretro previa su desinfección externa con solución con hipoclorito de sodio a 0.1%; sin que sean precisas especificaciones especiales. Tras la correcta introducción del cadáver y desinfección de la bolsa para traslado, la manipulación exterior de ésta o del ataúd que la contenga no provoca riesgo.

Advierte que el personal que intervenga en el transporte deberá ser informado de ello previamente, así como del procedimiento a seguir en el caso de producirse un incidente. Una vez finalizado el transporte se procederá de la forma habitual con el vehículo.

La disposición final del cadáver será lo más pronto posible, preferiblemente mediante cremación; de no ser posible, se practicará la inhumación en sepultura o bóveda. Si el destino final es entierro este se da en las condiciones habituales. Las cenizas pueden ser objeto de manipulación sin que supongan ningún riesgo.

Atención en funeraria

“El personal de la funeraria y sus directivos deben de seguir las recomendaciones de la jornada de Sana Distancia”.

Las disposiciones señalan que no se podrá maquillar o embalsamar el cuerpo “No se deben realizar actuaciones de limpieza ni intervenciones de tanatopraxia o tanatoestética sobre el cadáver, si no se puede garantizar el uso correcto de equipo de protección personal apropiado".

Francisco Espinosa recordó que en su caso se acondicionaron capillas jardín donde sólo puede haber un máximo de veinte familiares o amigos, para guardar la sana distancia, y no se admiten menores, ni personas de la tercera edad.