Ante el miedo generalizado en la población, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, rechazó que los contagios de coronavirus se agraven en los hospitales. Además, especificó que el siguiente 30 de mayo no hay nada que festejar, pues aunque se ha avanzado en el control de la enfermedad, el éxito aún depende de todos.

De acuerdo con los datos presentados en el informe de la Secretaría de Salud federal suman 71 mil 105 casos acumulados de Covid-19, de los que se mantienen activos 14 mil 20, en su mayoría en la Ciudad y Estado de México, Tabasco, Veracruz y Sinaloa.

Suman 7 mil 633 defunciones y otras 641 sospechosas, con una edad media de 60 años con una incidencia de 68% en hombres y 32% en mujeres.

José Luis Alomía, director General de Epidemiología, informó que las principales comorbilidades han sido hipertensión, diabetes, obesidad, tabaquismo e insuficiencia renal. 

La ocupación hospitalaria se ubica en 39 por ciento a nivel nacional, lo que representa 8 mil 914 camas de la Red IRAG, mientras se mantienen disponibles 14 mil 111. La Ciudad de México registra una alta ocupación, con 78 por ciento y 65 por ciento para casos graves que requieren ventilador. 

López-Gatell insistió que la curva se ha aplanado con respecto a los casos que se hubieran presentado de no aplicarse la Jornada Nacional de Sana Distancia, por lo que aclaró que subirá hasta llegar un punto de inflexión y, posteriormente se registrará el descenso final. El objetivo de alargar la pandemia en México, dijo, es que los contagios no ocurran en un tiempo breve que sature y colapse el sistema nacional de salud. 

Sobre el miedo de la población ante la posibilidad de llegar a un nosocomio, insistió que la enfermedad no se vuelve más grave al llegar al hospital. Es preciso recordar, acentuó, que se trata de un padecimiento que puede agravarse, además, muchos pacientes recurren después de haber presentado los síntomas por un largo periodo de tiempo por lo que ya no era posible una recuperación, situación que no es exclusiva para Covid. 

El funcionario dijo que no es un enemigo del cubrebocas ni existe una disposición en contra de su uso. Mencionó que puede ser un buen instrumento para retener partículas infecciosas de personas que tienen síntomas de coronavirus, sin embargo, no es un buen instrumento para prevenir contagios.

Destacó que, a pesar de que ha sido implementado por varios países, no existe evidencia científica de que el mecanismo es útil en forma generalizada, porque requiere constancia y disciplina, es decir, un uso prolongado y evitar tocar la cara.

Durante la etapa de la Jornada Nacional de Sana Distancia, acentuó, la prioridad era el llamado de “quédate en casa” y no se podía distraer esa medida con elementos auxiliares, por lo que introducir el cubrebocas podría haber sido perjudicial. 

Finalizó señalando que ahora lo ha usado y recomendado porque al llegar a la llamada “nueva normalidad” puede ser un apoyo para quienes se ven en la necesidad de reintegrarse a las actividades permitidas.