El total de casos de coronavirus en México ascendió a 105 mil 680, de los que se mantienen activas 18 mil 377, en su mayoría localizados en la Ciudad y el Estado de México, Tabasco, Guanajuato y Jalisco, indicó la Secretaría de Salud federal. Mientras, fue condenado el uso de la fuerza pública para hacer efectivas las medidas contra el virus.

Al momento se han registrado 12 mil 545 defunciones concentradas también en la zona del Valle de México, así como en los estados de Baja California, Veracruz y Sinaloa. Además, hay otras mil 33 muertes sospechosas. 

La ocupación hospitalaria de la Red IRAG se encuentra en un 45 por ciento, equivalente a 10 mil 131 camas, mientras 12 mil 431 aún se encuentran disponibles. Baja California tiene la mayor ocupación de camas para casos graves que requieren ventilador, con 66% y la Ciudad de México encabeza la ocupación de camas de hospitalización general, alcanzando 82%.

Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, reiteró que los mil 92 fallecimientos informados durante la conferencia anterior, son el resultado de la suma de los casos notificados tardíamente, por lo que el número no corresponde a los casos acaecidos exclusivamente en un solo día.

Lo mismo ocurre con las más de 800 defunciones informadas este jueves. Detalló que 542 fueron comunicadas por el IMSS, 191 son de hospitales de la Secretaría de Salud y 83 de otros centros hospitalarios. Asimismo, aclaró que el día con la mayor mortalidad por Covid-19 en México ocurrió el pasado 17 de mayo, con 340 muertes.   

Ha existido la tendencia, indicó, de difundir supuestas verdades, no sustentadas en datos científicos, que solo producen olas desinformativas. Una de ellas está relacionada con la supuesta carencia de pruebas diagnósticas masivas en el país, sin embargo, mencionó que no tiene un fundamento técnico apropiado y deben aplicarse racionalmente con objetivos determinados para tomar las medidas pertinentes.

Con respecto a la muerte de Giovanni López, quien fue arrestado y agredido por la policía de Jalisco, al no usar cubrebocas, insistió su oposición a la militarización de la salud pública. Recordó que las personas no fueron el objetivo de las medidas de seguridad, si no sus contextos, por lo que las acciones fueron enfocadas a los ámbitos recreativo, laboral y educativo.

Señaló que en un país con un extenso historial de violencia, impunidad y lenta procuración de justicia esta opción no era conveniente, por lo tanto, las medidas han privilegiado los derechos humanos y las libertades civiles.