El incremento de costos en 20 puntos porcentuales a los productores frescos: chile serrano, jitomate y chayote durante el quinto mes del año en Puebla derivan del incremento a la energía eléctrica, especulación y desabasto, pero el sector primario de la entidad y México no tiene bajas por deceso de Covid-19 por ser muy escrupuloso con la sanidad de sus trabajadores para desarrollar funciones. 

Además el análisis “Desarrollo agrícola en la primera mitad del año 2020”, elaborado por el investigador en Ciencias Biológicas de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Luis Andrés Cabrera Mauleón, precisan que la mayoría de productos del campo que se incrementaron son los cultivados en invernadero y con la técnica del riego, por los procesos que requieren uso de energía eléctrica para bombear el agua o para el desarrollo de crecimiento y cosechas.

El índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), entre los productos del campo que registraron un mayor incremento en sus costos son el chayote con 70.78 por ciento; jitomate un 27.93 por ciento; chile serrano un 27.65 por ciento; naranja un 22.52 por ciento y el frijol subió un 4.85 por ciento.

“Los que incrementaron son productos que se abastecen por invernadero como el pimiento y el jitomate, los costos se relacionan con alza de insumos como la energía eléctrica y otros factores; esos costos se generan por el uso de bombeo y el uso de otras infraestructuras que no están relacionadas con el campo sino con insumos cotizados en dólares”.

Priorizó que, en el conjunto de las hortalizas, los incrementos de sus precios se presentaron por una especulación durante la emergencia generada por el Coronavirus por culpa de los intermediarios  al aplicar estrategias para obtener una mayor cantidad de ganancias.